miércoles, 10 de diciembre de 2008

El neumococo rompe España

Leo en un artículo de "El Semanal Digital" donde Bernat Soria, ministro de Sanidad, en la que acusa a (cómo no) Esperanza Aguirre de romper España. Cito textualmente: El argumento del ministro para sostener esta crítica es que "los virus no tienen fronteras" porque no saben dónde acaba la Comunidad de Madrid y empieza Castilla La Mancha, por lo que "todos tienen que hacer campañas de vacunación al mismo tiempo", aseguró hoy a Telecinco.
Como bien recuerda este diario digital, en efecto, los virus no tiene fronteras, pero no sólo regionales, sino tampoco nacionales, a así vemos cómo en Francia y Portugal sí se vacuna contra el neumococo. "El Semanal Digital" apunta también que, sin embargo, Bernat Soria no tiene reparos en dar "barra libre" a las autonomías para vacunar contra el virus del papiloma humano.
Después de tanto tiempo en que los socialistas, con Pepiño Blanco a la cabeza, se reían de los vaticinios populares acerca de que se rompía España, aludiendo al Instituto de Sismología, ahora resulta que quien realmente rompe el país es: ¡Esperanza Aguirre! Y, ojo, no porque el parlamento de la Comunidad de Madrid haya aprobado (admitiéndose a trámite en el Congreso) un Estatuto de Autonomía similar al estatut, sino porque ha decidido que los niños madrileños tengan incluido en su calendario de vacunación la vacuna del neumococo, que previene la otitis, la neumonía y la meningitis, que está recomendada por la OMS y la UE y, además cuesta unos 350 euros. Pero no dirá nada, por ejemplo, de la carta de libertad para vacunar contra el papiloma humano (otro virus sin fronteras) o que, en según qué comunidades, las operaciones de cambio de sexo sean cubiertas por el sistema de salud de dichas autonomías y en otras no o, por ejemplo, (y eso sí que rompe el país) un profesional de la medicina o de la enfermería se le valore más y cobre más sueldo en una región que en otra.
Está claro que cualquier excusa es buena para atacar a Esperanza Aguirre. La de la vacuna del neumococo es, además, ridícula. Y pretender que Esperanza Aguirre rompe España roza lo esperpéntico. Hay que tener más koko.