miércoles, 24 de diciembre de 2008

El juez no es el asesino

El juez Tirado no es el asesino de Mari Luz, y eso es algo que hay que tener muy en cuenta. No digo que carezca de responsabilidad y que no haya que sancionarle, pero ante la opinión pública, parece que hay quienes desean que el juez Tirado asuma responsabilidades que se escapan de su ámbito. No, el juez Tirado no es el asesino de Mari Luz ni el responsable de que Mari Luz esté muerta. Todos sabemos quién es el asesino de Mari Luz y sabemos que ya está entre rejas.
El Consejo General del Poder Judicial ha aplicado la estricta lectura de la Ley, pero el Gobierno no está contento, mientras que el padre de la criatura ha proclamado que el fallo de este órgano es una vergüenza nacional. La Fiscalía recurrirá.
La auténtica vergüenza nacional, con la comprensión que me merece Juan José Cortés, es que el juez Tirado no tuviese los medios humanos, materiales e informáticos a su alcance para poder controlar las ejecuciones judiciales. Es una vergüenza nacional que el juez Tirado, así como otros muchos jueces, soporte un volumen excesivo de trabajo motivado por la falta de jueces y juzgados. Es una vergüenza, en definitiva, que la Justicia esté como esté. Y eso depende del Ministerio de Justicia y de las comunidades autónomas que correspondan.
Como ya advertí en un artículo (Bermejo debería plantearse la dimisión), hay más de 750.000 sentencias sin ejecutar. No sabemos cuántas de ellas corresponderán a pederastas y violadores que ahora estén libremente por la calle. Bermejo quiere suspender al juez Tirado. ¿Habrá que suspender a todos los jueces y secretarios judiciales que no hayan ejecutado dichas 750.000 sentencias?
No, el juez Tirado no es el asesino de Mari Luz Cortés, y tampoco ha de ser el chivo expiatorio de la inoperancia de la Junta de Andalucía y el Ministerio de Justicia. Sería un gran avance que, en vez de reclamar una responsabilidad al juez Tirado que corresponde al Ministro de Justicia, empezaran todos a poner los medios necesarios para tener la Justicia que los ciudadanos merecen.