jueves, 26 de febrero de 2009

Los cartelazos

Se calcula que son 2.500 euros lo que cuesta cada cartel del gobierno, si bien he podido ver que hay empresas de rotulación (vía google) que los ofrecen más baratos. Uno podría entender, dentro de lo inentendible, que gastarse 45 millones de euros en carteles para ponerlos en obras que son, en ocasiones, más baratas que la propia obra a realizar, entra dentro de un plan paralelo para sacar a flote a las empresas de rotulación. Pero he de preguntar (y si hay alguien que lo sepa, por favor que me responda) si dentro de esos 45 millones de euros está el dinero del estudio publicitario, si se han pagado a los diseñadores de la web, del logotipo, del cartelito, y todas esas cosas que lleva implícita toda campaña publicitaria.


Pero no creo que haya, en realidad, una intención de revitalizar el sector publicitario y el de empresas de rotulación, sino un empeño zapateril de propaganda barata gubernamental que, al ciudadano, indigna y le sale cara. No olvidemos que el plan-e lo pagamos todos y cada uno de nosotros, y que es el gobierno de Z. quien con esos cartelones quiere hacernos creer que lo paga el gobierno, como si en un Consejo de Ministros todos hubieran echado mano del bolsillo para ver cuánto sumaban entre todos para financiarlo.

Es en el momento en que el gobierno de Z. se gasta 45 millones de nuestros impuestos para una propaganda de bombo y platillo, en estos tiempos de crisis, cuando estos cartelones rozan la repugnancia y la pornografía. Y con situaciones como la que narra Libertad Digital, es normal que el ciudadano se indigne. Y que el gobierno de Z. haga el ridículo.