viernes, 6 de febrero de 2009

Ilusión y primarias

Me ha sorprendido ver a Alicia Sánchez-Camacho, la candidata de consenso de Mariano Rajoy, junto a un icono de Obama y el slogan "Perquè Catalunya també té dret a la il.lusió".
Habría que recordarle a Alicia Sánchez-Camacho cómo se generó la ilusión obámica: a través de unas larguísimas primarias por todo el país y contra una contrincante llamada Hillary Clinton, ejemplo de democracia interna. Obama, de ser militante del Partido Popular, no tendría oportunidad ninguna porque, sencillamente, Mariano Rajoy habría elegido a Alicia Sánchez-Camacho como candidata de consenso (por no se sabe qué méritos) para un congreso pseudobúlgaro en vez de permitir a la militancia elegir a quien más ilusión generase a través de unas primarias abiertas y lejos de la tentación digital que aupó a un Mariano desilusionante a la cúspide popular. ¿Habría conseguido Alicia Sánchez Camacho llegar hasta donde está ahora con unas primarias reales en las que los candidatos estuviesen obligados, realmente, a generar ilusión entre los militantes?
Por otro lado, resulta graciosísimo que toda nuestra clase política esté comparándose con Obama diciendo que si éste fuese español hubiese hecho esto y lo otro, todos subiéndose al carro del obamamanía y afiliando al actual inquilino de la Casa Blanca a todos los partidos posibles, cuando ninguno de los líderes de estos partidos quieren llegar al poder de la manera que llegó Obama.
Triste es, por la parte que toca a la derecha de este país, que el Partido Popular quiera adjudicarse el obamismo frente al ilusionismo zapateril cuando es el mismo Mariano Rajoy quien no ha querido que llegase la ilusión al PP con unas primarias abiertas, aunque hubiese sido él quien, finalmente, la encarnara.