martes, 27 de octubre de 2009

Papito Gobierno ZP

Miguel Bosé ha pedido al gobierno "amparo, protección y leyes", que el gobierno mime a los artistas. "Hoy pedimos que no nos desamparen, que no nos dejen huérfanos, que cada vez que respiren recuerden que somos aire, sólo aire". El padre de los artistas, representados hoy por Miguel Bosé, es el Papito Gobierno Z.
De Miguel Bosé sólo me gustan las canciones "Don Diablo" y "Superman", canciones que me parecían graciosas y pegadizas cuando era crío. El resto me parecen un coñazo, a excepción de la canción "Morena mía" que canta a dúo con Julieta Venegas, y eso porque la canta con Julieta Venegas, artista formidable. No he comprado ninguno de sus discos ni he ido a ninguno de sus conciertos, pues pagar por oír o ver a Bosé me parecería tirar el dinero y, aún así, viendo cómo Bosé pide dinero de esa manera pseudopoética, creo que se me queda la cara de gilipollas al comprobar que parte de mi dinero, vía impuestos, vía tasas SGAE, va a parar a su bolsillo. ¿Por qué he de pagar a una serie de artistas por no verlos y no escuchar sus canciones?
La crónica de Libertad Digital dice: "El artista declaró que mientras "unos" no quieren apostar por la cultura porque "aporta pocos votos". Sin embargo, quizás ignorando que el dinero que reciben los por él considerados artistas proviene de los contribuyentes, de TODOS los contribuyentes, no duda en tomar parte por unas determinadas siglas, por una determinada ideología, por un determinado partido político, por una parte concreta de los contribuyentes, y llamando imbéciles (desde esa plataforma llamada PAZ) al resto de los contribuyentes que, con sus impuestos,  "miman" a Miguel Bosé entre otros.
Muchos, en debates electorales, quisieron comparar a George Clooney y otros actores que dieron su apoyo a Obama en las elecciones norteamericanas con los artistas que dieron su apoyo a Z. Primero habría que comparar las subvenciones que reciben George Clooney, Scarlett Johansson, etc. y las que reciben estos artistas interesados de Papito Estado, y así poder valorar la independencia y los intereses de unos y otros.