miércoles, 14 de octubre de 2009

Ni se le ve ni se le espera

¿Y Rajoy? Con todos los acontecimientos que han sucedido en el PP valenciano, la estrambótica dimisión (o cese temporal) entra lágrimas de Ricardo Costa... ¿Dónde está Rajoy? Pues a Rajoy, que tenía una buena ocasión de personarse, si hiciese falta, en Valencia y sacar de las orejas a Costa de su despacho de Secretario General del PPCV, delante de todo el mundo, luz, taquígrafos, afiliados (los abochornados y no abochornados por la situación que se está viviendo), prensa y también, por qué no, delante de Fernández de la Vega (quien explota el discurso fácil de que si Rajoy no sabe gobernar un partido, cómo va a saber gobernar una nación) y mostrar a todos quién es el Presidente del Partido Popular y la autoridad que tiene... pues a Rajoy ni se le ve ni se le espera.
Ricardo Costa quizás tuviera esa esperanza de permanecer en el cargo a pesar de todo el escándalo montado con el Gürtel. Quizás, dentro de su lógica, podría pensar: "Si Fabra sigue en su cargo, ¿por qué no voy yo a seguir en el mío?". Pero el Gürtel es ya medio sumario abierto de 17.000 folios, una apelación de la Fiscalía (previo anuncio de la vicepresidente) ante el Tribunal Supremo, y lo que te rondaré morena... Es decir, una losa sobre Mariano Rajoy que puede ver cómo peligra su tercer intento de perder unas elecciones ante Z. porque el clamor intolerable de un adelanto del Congreso Nacional (previsto, D.m., para 2011) vendría antes que el adelanto de las elecciones generales.
Ya dije en una entrada anterior que la forma [de Mariano Rajoy] de llevar el timón popular no es otra que dejarlo a la deriva mientras todo acontece. Y así ha pasado hasta que la situación ha sido insostenible. Pero ahora, por mucho que se quiera dar la sensación de golpe de autoridad por parte de Rajoy, el hedor que hay en el partido obliga a abrir las ventanas y orear todo el partido, empezando por Génova, 13, como único medio de garantizar ganar unas elecciones, pues sólo la crisis ya no vale para derrotar a Z.
Por mucho que la prensa mencione a Rajoy como el que ha dado el golpe de autoridad para cesar a Costa, lo cierto es que no ha dado la cara, no se ha presentado ni siquiera en la sesión de control al Gobierno para refutar a la vicevogue quien, aparte de hacer chistes poco ingeniosos sobre el tema, cuestiona con un discurso contundente la política llevada por el PP (y su líder) con el escándalo de corrupción. Y si ese discurso cala en estos momentos, ¿cómo no hará cuando la maquinaria electoral socialista esté totalmente engrasada y a pleno rendimiento?