viernes, 25 de septiembre de 2009

Z. permite que sus hijas hagan novillos

Nuestro presidente está fascinado con Obama y su aura. Tanto que no ha dudado en llevarse a toda su familia, algo que no discuto, a Estados Unidos para que su mujer y sus hijas pudieran escuchar el discurso hueco (más si cabe) del peor presidente del gobierno español, para llevárselas después a la cumbre del G-20.
Ninguno de estos actos y encuentros multitudinarios tiene el don de la intimidad y el recogimiento que, por ejemplo, le ofreció Berlusconi a Zapatero en Villa Certosa, pero en su ignorancia Z. decidió hacerse una foto de su familia con Obama y Michelle, creyendo que esa foto sólo engrosaría el álbum familiar. Claro que el concepto de familia que tienen en Estados Unidos difiere muchísmo respecto al que pulula en la mente de la pseudoprogresía española zapateril.
Creer que una foto publicada por la Casa Blanca, retirada horas después, va a permanecer en el olvido como si la web presidencial tuviese los mismos visitantes que, por ejemplo, este humilde blog, es de estúpidos. Pero intentar, además, que esa foto no se publique y pixelar las faces de sus hijas es, además contraproducente: se habla más de la foto que de su discurso en la ONU, de los vestidos góticos de las niñas, cómo éstas han salido a su padre (las pobres) y de la posible censura monclovita a los medios.. Ni el discurso de Chávez ha acaparado tanta atención.
Así, mientras las hijas de Z. hacían novillos, posaban con el matrimonio Obama con vestimentas impropias de un acto oficial y público (no pedimos que vayan como Carla Bruni, pero si con la mínima etiqueta), las hijas del presidente norteamericano estaban cursando sus estudios en la escuela. Y mientras la Casa Blanca publicaba la foto con la normalidad con las que Obama aparece junto a su familia, Moncloa se encargaba de pretender que las hijas de nuestro presidente no dieran al traste con el paseo triunfal ante la ONU, el G-20 y Michelle Obama. El fracaso en este empeño es notorio, el efecto ha sido precisamente el contrario, y ahora todo el mundo habla y va a hablar de las hijas de Zapatero así como habló del culo de Michelle Obama, al que se quiso también aplicar la censura.