lunes, 14 de septiembre de 2009

Solbes

Todos recordaremos a Solbes, no como un excelente ministro de economía (que lo podría haber sido), sino como esa baza electoral que le sirvió a Zapatero a seguir cuatro años más en el Palacio de la Moncloa. Ese Solbes espetándole a Pizarro que no había crisis, si acaso unas ligeras turbulencias... para las que Solbes era el mejor piloto del avión económico.
Solbes, al igual que los que han abandonado su escaño en la bancada socialista del Congreso y los que meditan abandonarlo, ha sido todo un hombre de partido. No ha dudado en mentir negando la crisis y ha permitido, desde su puesto de ministro de economía, todas las tropelías zapateriles que han disparado el gasto y cuya consecuencia es que somos el único país europeo que cerrará 2009 en recesión. El hazmerreir de los periódicos económicos serios, donde España nunca había ocupado tantas páginas como ejemplo analítico de lo que nunca hay que hacer en economía.
Y todo por el partido, por el como sea de Z., por las decisiones de este presidente de gobierno cuyas decisiones se toman por mero cálculo electoral.
Ahora Pedro Solbes se ha ido y espero que a él y su monótono discurso, capaz de dormir a cualquiera, les vaya bien. Porque no debe ser fácil vivir con el estigma de saberse mera coartada electoral del peor presidente de la democracia española, permitiendo que quiebre la economía española cuando él era, precisamente, quien en teoría debería de haberla salvado. Eso le dijo Z. ¿no?