miércoles, 16 de septiembre de 2009

Solidaridad zapateril

Z. acaba de decir que la mayoría de la sociedad está a favor de que se suban los impuestos porque los ciudadanos son solidarios. ¿De qué precocinada encuesta del CIS ha obtenido ese dato? ¿A qué extraño concepto de la solidaridad alude nuestro presidente de gobierno?
Los impuestos nunca son solidarios, y los que pretende aumentar Z. menos, por mucho que el discurso hueco de Z. lo pretenda. Quien pretende creer (y hacernos creer) que rebajar el nivel adquisitivo de las familias es una nueva forma de solidaridad nunca empleó dos tardes en reflexionarlo (quizás motivo por el que los dos profesores de economía de Z., Sevilla y Solbes, hayan abandonado al alumno en recientes fechas).
Pero ¿qué es más solidario? ¿Pagar más impuestos o emplear ese dinero en, por ejemplo, comprar una bicicleta? Z. diría que pagar más impuestos, para así poder subsidiar a miles de desempleados (que su propia política económica ha propiciado) y avalar el dinero a los bancos y cajas (sobretodo cajas) cuyos responsables (políticos, en algunos casos) no han sabido gestionar; pagar ministerios vacíos y funcionarios que trabajan en ministerios vacíos, y pagar los favores sindicales de cara a lo que algunos llaman diálogo social.
La derecha, o parte de ella, opinaría que comprar una bicicleta, cuyo dinero serviría para mantener uno o dos empleados (o más, según la envergadura de la tienda) que no requerirían de subsidio público y por tanto no servirían de coartada solidaria (socialista) para una subida de impuestos, y que a su vez consumirían en otros comercios y mantendrían sus empleos. ("¡A consumir!", dijo Z.)
Hay otra razón por la que una subida de impuestos no es solidaria: la solidaridad se da, no se obliga, y uno es solidario con lo que tiene o con lo que quiere, o no se es. Sería deseable saber cuántas bajas se han producido, cuánto dinero menos se ha ingresado o cuántos niños menos se han apadrinado en lo que llevamos de crisis, en las distintas ONG's solidarias de nuestro país, que sí son correa verdadera de la solidaridad de los españoles.