jueves, 20 de agosto de 2009

El "no a la guerra" no es taquillero

Marisa Paredes cree que el famoso "No a la guerra" al cual se lanzó, no el cine español, sino un grupo de actores (y actrices, se entiende) y otros artistas de este mundo, ha sido el punto que inicia la mala marcha del cine español. El mismo grupo de artistas que después no han tenido reparo el pedir un cordón sanitario al principal partido de la oposición y de ponerse la ceja y llamar gilipollas a los votantes de derechas.
La que entonces era presidenta de la Academia del Cine no ha hecho ninguna mención a que las películas españolas, por mucha calidad artística que puedan tener (o no), son en su mayoría un tostón por la que nadie se va a gastar un duro en taquilla ni malgastar varios minutos en el e-mule; unas películas que, de no haber subvenciones de por medio, ningún productor en su sano juicio financiaría, por el sencillo motivo de que las películas americanas tienen una comercialidad de la que los triángulos cuasipornográficos del cine español carecen.
Es decir, Marisa Paredes admite, implícitamente, que el cine americano es muchísimo más comercial que el español.
Pero ha querido ignorar este hecho y dice que la culpa de todo es debido a una razón político-social por el posicionamiento del "No a la guerra" que tanto destacó en la ya famosa gala de los premios Goya en 2003. No sé si habrá omitido conscientemente o no el hecho de un posicionamiento, no sólo en favor de una opción política, que considero legítima, sino en contra de otra opción política propugnando un cordón sanitario e insultando a quienes se consideran de derechas, que no son pocos.
Por ello son necesarias varias preguntas: ¿Es sólo el electorado de derechas (o los que estuvieron a favor de la guerra de Irak) quienes acuden a ver cine español y ahora les hacen a los artistas de la ceja un cordón sanitario o un boicot a su cine? ¿Es eso lo que quiere insinuar Marisa Paredes, que la izquierda no ha ido ni antes ni después del "no a la guerra" a pasar por la taquilla del cine español, a pesar de los servicios prestados?
¿No tendrá algo que ver, también, que este sistema educativo socialista esté creando masas de jóvenes incultos, incapaces de pensar por sí mismos y de tener espíritu crítico (y por tanto de valorar una buena película, sea española, europea o americana, independientemente de la postura política de sus protagonistas), donde las Humanidades, el latín, la filosofía..., están dejándose de lado en favor del adoctrinamiento de Educación para la Ciudadanía que, para desgracia de los artistas españoles, no dice nada de que un buen ciudadano (socialista) acude a ver (y pagar) los tostones que anualmente realizan los subvencionados de la ceja?