miércoles, 19 de noviembre de 2008

Txeroki o la otra ETA

El martes 18 de noviembre es un gran día, pues aparecen publicados los detalles de la detención en Francia de uno de los etarras más sanguinarios: Mikel Garikoitz Aspiazu, alias "txeroki". Este porrero (pues se le incautó también 100 gramos de hachís) es el responsable de la muerte de dos ecuatorianos en el atentado de la T-4 y de la ejecución de dos guardias civiles en Capbreton. Junto a él se detuvo a Leire López Zurutuza, otra de las terroristas más buscadas.

Ninguna de las portadas dice: "Se ha detenido a un gran hijoputa". Cosas, al parecer, de la corrección periodística. Pero, de entre todas las portadas, la que más me llama la atención es la de la ultraizquierdista "Público":


"Cae la ETA que rompió la tregua". A simple vista, parece decir: "No ha caído la ETA que quería seguir con la tregua, la que estaba por la paz de Zapatero, la de Josu Ternera... Ha caído la ETA auténtica, la de los atentados". Como si hubiera terroristas buenos y terroristas malos. Así ya entiendo que Rubalcaba verificara el "alto el fuego": Las cartas de extorsión, la violencia callejera, el robo de los revólveres en Francia, era la "otra ETA". Zapatero negociaba políticamente con la ETA buena (la del infanticida Josu Ternera) y no con la de Txeroki, la ETA mala, la que rompió la tregua, la que jodió el tinglado de las rosas blancas a las actrices de la ceja, la que devolvió a De Juana Chaos a la cárcel a pesar de los esfuerzos del gobierno socialista de aplicarle razones humanitarias.

ETA no es el Dr. Jekyll y Mr. Hyde, y mucho menos el colesterol bueno y el colesterol malo. Yo no voy a confundir lo que es ETA, que es sólo una, pero me da miedo que ZP, confundido por la influencia de la prensa afín, se crea que puede negociar con "la ETA que no rompió la tregua".