domingo, 12 de abril de 2009

Una propuesta de Ally McBeal

¿Cuántas veces habremos oído la frase "es que yo no trabajo de lo mío"? Pongamos por ejemplo los licenciados de Derecho. Cada año salen miles de todas las facultades españolas, y no son pocos los que acaban trabajando de bedeles en un Ayuntamiento (y a Dios gracias) o en cualquier puesto de administrativo en cualquier pequeña oficina, en vez de ser un importante abogado, un fiscal o juez de la Audiencia Nacional. Qué injusto es el mundo.
Pero imaginemos que a Z. se le ocurre la genial idea (y digo Z. porque es al único que se le puede ocurrir realmente, aparte de a Ally McBeal) de subvencionar, con el dinero de nuestros impuestos, a todos los licenciados de Derecho y facilitarles un despacho, subvencionarlos tengan o no clientes, y crear un impuesto especial para poder sufragar estos gastos que administraría directamente el Colegio de Abogados, sin control del Estado que los recauda. Y eso sí, el cliente a pagar la minuta que corresponda... Toda España estaría plagada de despachos de abogados, buenos y malos, la mayoría vacíos de clientes, pero todos mantenidos gracias a nuestros impuestos.
Pero ¿estaríamos dispuestos todos los españoles en subvencionar a los licenciados de derecho para que abran despachos, tengan o no clientes, sean buenos abogados o sean abogados mediocres? ¿Estaríamos dispuestos a que estas subvenciones (con sus correspondientes impuestos) se extendieran a otros campos del saber, como la medicina, las ingenierías, la arquitectura, la albañilería, la fontanería, etc., etc.?
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¿Y por qué el cine y la música han de ser distintos?