lunes, 10 de agosto de 2009

Insultos a la Democracia

Leo con estupefacción las declaraciones de Carmela Silva, portavoz del PSOE en el Senado, de las que se ha hecho econ Elentir en su blog Contando Estrelas, en las que dice, literalmente, que los muñequitos de una plataforma antiabortista, conocidos como bebés-Aído, son "un insulto gravísimo a la democracia". Tal cual.
Desde El Ala Derecha siempre se ha defendido la libertad de expresión como uno de los valores fundamentales de la Democracia (con mayúscula), y no podemos más que admirar que un grupo de personas que para expresar su rechazo a una Ley (de Salud Sexual y Reproductiva) que atenta a sus valores y a su decidida apuesta por la vida, crean un muñequito que desmiente unas polémicas declaraciones de Bibí Aído en la que afirmaba que un feto de 13 semanas "es un ser vivo, pero no un ser humano, porque no existe ninguna base científica de ello".

¿Acaso no es en democracia cuando se confrontan ideas y han de respetarse las opiniones y argumentos del contrario? ¿Por qué esta señora, que además ocupa un escaño en el Senado (donde, precisamente, es un foro donde se contraponen ideas y argumentos de distinta opinión y valores), dice que un argumento tan gráfico, que pretende contradecir las declaraciones de una ministra, es un insulto a la democracia? ¿No será justo al revés? ¿No será que este muñequito es, precisamente, la esencia de la democracia, que unas personas puedan confrontar, opinar y expresarse libremente frente a unas declaraciones de una ministra del gobierno español?
Carmela Silva ha dejado claro cuál es su concepto de democracia, donde los movimientos cívicos y ciudadanos sólo son dignos de consideración si apoyan incondicionalmente las tesis de su partido; y los movimientos que no las apoyan o que, en el caso del bebé-Aído, las confrontan de manera inteligente, insultan gravemente a la (su) democracia. Para ella el Senado, de donde forma parte, debe de ser, entonces, una auténtica fábrica de insultos antidemocrática.
Como señala Elentir en la entrada de su blog: "Imaginaos qué no haría si a los clicks de Playmobil les da por discrepar…"

domingo, 9 de agosto de 2009

ETA quiere dialogar

ETA ha aparecido de nuevo en Mallorca y fiel a su estilo. Con bombas. Y es que este grupo de hijosdeputa que se dicen soldados vascos (a saber: ni son soldados ni son vascos) quieren sembrar el terror en la isla donde veranea el Rey y, de paso, miles y miles de turistas dispuestos a disfrutar de los encantos de la isla.
Lo curioso del tema es que matar guardias civiles con bombas-lapa, o intentar masacrar, no sólo a los miembros de la Benemérita, sino a sus esposas e hijos (la piara quiso repetir la matanza de la Casa Cuartel de Zaragoza en Burgos), es una forma de reclamar diálogo. Increíble pero cierto: éste es el cínico idioma que hablan estos pistoleros.
No es hora de hacer ninguna crítica a nadie. Rubalcaba y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que tiene a su mando están (supongo) haciendo esfuerzos para atrapar y anticiparse a estos malnacidos, detenerlos, ponerlos entre rejas y (¡ay, esto es pedir demasiado!) que se pudran en la cárcel.
ETA dice que va a seguir matando hasta que haya un nuevo diálogo, y no habría mayor error por parte del gobierno buenista de Z. que dialogar con los de las pistolas, pues ¿qué excusa pondrían a los españoles esta vez? (ETA quiere dialogar para conseguir un final pacífico al conflicto vasco: sólo hay que mirar los muertos que han puesto encima de la mesa)
Con ETA sólo cabe una vía: la derrota y la cadena perpetua.

sábado, 8 de agosto de 2009

Democracia pinchada

Ahora que parece que el caso Camps ya no ocupa las páginas de la crónica (amarilla) política, resulta que no vamos a poder descansar en este agosto del podrido espectáculo al que ya nos tienen acostumbrados los miembros de la clase peor valorada en este país. Pero lo peor no es el espectáculo en sí, es que si lo que Maria Dolores de Cospedal dice es verdad, entonces estaremos asistiendo, en realidad, al final mismo del constitucionalismo español. Así de simple.
Ya hemos visto que lo que debería ser un poder independiente, el Judicial, está dividido, no en lo que unos llaman sectores conservador y progresista, sino en los que están al servicio de una u otra facción política. Porque lo que sucede en el Tribunal Constitucional o en el CGPJ convierte el escándalo en que ha convertido Enric Sopena la amistad de un juez del T.S.J. de Valencia con Camps en un vodevil de un mal teatrillo. (Y no voy a hablar de Garzón...) Un pilar tan básico como es la independencia judicial cojea llamativamente y, lo que es peor, sin ruborizarse.
Pero lo de loz teléfonos pinchados a miembros de la oposición (sin autorización judicial, ha de entenderse), de ser cierto, sobrepasaría la línea que marcó el GAL en la historia de la democracia española. Porque ya no se trata de hacer auténticas chapuzas para actuar contra una banda terrorista, es que se trata de espiar a un partido político de la oposición con quién sabe qué fines. ¿Podría establecerse una semejanza Nixon-Zapatero? ¿Del Watergate pasaríamos al Cospedalgate?
González Pons, según crónica de Libertad Digital, plantea llevar el tema de los teléfonos pinchados a la Cámara Europea, que debe ser una institución cuyos eurodiputados deben tener un poco más de noción de lo que es una democracia (en vez de esta cada vez más apestosa partitocracia). Yo le recomendaría, ya que hay alguien dispuesto a eso, que lleve también el tema de las filtraciones de los sumarios secretos, de declaraciones, de conversaciones pinchadas (legalmente) pero que no dejan de ser privadas, y de que haya políticos que realicen esas conversaciones y de que sean protagonistas de esos actos que se investigan.
Signos todos inequívocos de que nuestra democracia se encuentra, realmente, pinchada.

jueves, 6 de agosto de 2009

Valencianidad... lo que faltaba

Siguiendo el manual del buen nacionalista, se ha decidido que antes de elegir un cargo público, por ejemplo senador (o senadora), ha de someterse al aspirante a una especie de examen para comprobar su grado de compromiso con la causa de la comunidad que corresponda.
Así, en Cataluña se obligaría a que un aspirante a senador contestara a una serie de preguntas para conocer su compromiso "en la defensa de los intereses de la Comunitat, las señas de identidad, la lengua, [...], a su historia y a sus derechos constitucionales y estatutarios". Es decir, se le preguntaría por su opinión por la imposición del catalán en todos los ámbitos de la vida pública, en la educación, sanidad, etc., por las multas en contra del uso del castellano en los rótulos comerciales, por su opinión sobre la bandera independentista, por la constitucionalidad de los artículos más calientes del Estatut, sobre el CAC y Jiménez Losantos...
En Euskadi, más de lo mismo: Se preguntaría si siente en lo más profundo de su corazón el Día de la Patria Vasca, si está a favor de que se financie a los familiares de los asesinos etarras para que vayan a visitarlos a la cárcel, su grado de conocimiento del euskara, sobre las provincias de Euskal Herria, su opinión sobre España...
Esta idea, más propia de Carod Rovira o de Urkullu, quiere implementarse en la política autonómica, y ¿qué hace el Partido Popular? ¿Dónde está Rajoy, Cospedal o Soraya? ¿Quién va a decir algo sobre este atropello democrático?
Pues el PP está silente, en contraste con la indignación de los socialistas. Claro que (oooops...) el examen para senadora no es de catalanidad ni de euskaldinidad, ni siquiera de galleguinidad, es de valencianidad, y está propuesto por el Partido Popular, enrocado ya en una postura tan rocambolesca como ridícula de veto a Leire Pajín que, de haberse ideado en los calderos nacionalistas vasco o catalán, hubieran puesto de punta hasta el último pelo de la barba de Rajoy, quien está encantado de vacaciones y tomando tila en cualquier chiringuito, esté donde esté.

domingo, 2 de agosto de 2009

Moratinos y Venezuela: P.A.

Todos recordaremos cuando en nuestros boletines de calificaciones de lo que era la EGB (Educación General Básica), se nos calificaba como P.A. (Progresa Adecuadamente), + (destaca), N.M. (Necesita Mejorar), etc. Nuestro ministro de Exteriores, ese personaje que fácilmente puede sustituir al recordado Fernando Morán en sus chistes, ha dicho que el nivel de libertad de expresión en Venezuela es "satisfactorio".
Dice, en El País: "Cada uno puede calificar como quiera, pero es evidente que Chávez ha ganado las elecciones, y no una sino varias, y ha reconocido la derrota cuando ha perdido. En Venezuela hay un sector de medios de comunicación muy crítico con Chávez. Creo que el nivel de libertad de expresión es satisfactorio."
Lo curioso del tema, es que Moratinos ignora ciertas cosas: La primera es que prepara una Ley para encarcelar periodistas, es decir, que ya prepara el destino en el que amigos como Martha Colmenares, con excusas como la de Diosdado Cabello, ministro de Obras Públicas y Vivienda venezolano, al que le parece (y al gobierno chavista del que forma parte) que la libertad de expresión no debe ser la libertad más sagrada.
La segunda cosa que ignora es que "Chávez comienza su ofensiva contra los medios de prensa en Venezuela", cerrando 34 radios y amenazando a otros 250 medios de comunicación (40 televisiones regionales y 210 estaciones de radio).
La tercera cosa que ignora es que Chávez ha sacado adelante una Ley que le va a permitir obtener más escaños. Así nuestro ministro de Exteriores podrá decir que Chávez gana todas las elecciones. Podría decir lo mismo de los dictadores Cubanos, los Castro brothers, que ganan durante décadas las elecciones en Cuba, aunque con Partido Único.
Y la cuarta cosa que ignora, es que a la opinión opositora al gorila rojo, está siendo amenazada, como ocurre a nuestra amiga Martha Colmenares. No le voy a culpar a Moratinos de que no lo sepa, quizás siga prefiriendo vivir en esa burbuja en la que parece haberse convertido su ministerio, y muy posiblemente no tenga ni idea de quien es Martha Colmenares.
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Ding dong ding
- Señor Moratinos, Suba a la primera planta...
Ding dong ding
- ¡Señor Moratinos, bájese del cactus!
(Chiste de Fernando Morán reconvertido)

martes, 28 de julio de 2009

No sabes con quién estas hablando

La verdad es que es muy fácil hacer diálogo social, o pacto social, o todas esas cosillas que quedan muy bien. Es decir, una foto de los dos jefes de los sindicatos subvencionados, el jefe de los empresarios y Z. al fondo.
Pero en tiempos de crisis, si el diálogo social ha de reducirse a eso, a una foto de sonrisas y buen rollito, pues no. Al parecer los empresarios, los cuales ven peligrar las empresas, no están dispuestos a hacerle la foto a Z. si no se lleva a cabo una reforma laboral que, por otra parte, lleva tiempo retrasada. Y eso los convierte en los malos de la película.
En el lado opuesto están los dos sindicatos mayoritarios, es decir, CC.OO. y UGT, es decir, Toxo y Méndez, que al contrario que los miembros de la CEOE, no ven (ni verán) peligrar empresas en la que invirtieron el dinero ni tampoco las subvenciones millonarias de los gobiernos central y autonómicos.
Y por fin Zapatero. El hombre que, a falta de acuerdo (sumisión), se permite el lujo de afearle la postura a la CEOE, y de paso recordarle: "Soy el presidente del Gobierno, que no se te olvide… Soy el presidente de todo los españoles, no sólo de los tuyos". Algo así como "Tú no sabes con quién estás hablando", frase muy recurrida por políticos de pacotilla y altos funcionarios, también de pacotilla, cuando un policía o guardia civil le va a poner una multa. A Z. pareció olvidársele con quién estaba hablando: con el representante de los empresarios (o de una gran parte), los que, con su propio dinero generan riqueza y empleo, aparte de generar una pequeña parte de los ingresos de los sindicatos (por afiliación) y sindicalistas liberados.
La frase de Z. que más me ha gustado ha sido la siguiente: "Os doy 48 horas. Si esto no evoluciona, actúo como Gobierno". Pues que actúe en vez de esperar la foto, que ya es hora.

jueves, 16 de julio de 2009

Aguirre, siempre culpable

Una enfermera alimenta a un bebé por la vía intravenosa en vez de la vía nasogástrica, y por este error (fatal) el bebé muere. Todo profesional puede cometer errores: los jueces y fiscales cometen errores y meten inocentes en la cárcel o dejan escapar a peligrosos narcotraficantes; los médicos y enfermeros también cometen errores, amputan la pierna sana o, simplemente, muere el paciente. Es lo que tiene elegir una profesión donde un error puede tener graves consecuencias en los demás.
Lo curioso de este caso es que la muerte de este bebé, que de haber sido otro bebé no sé si hubiera tenido tanta trascendencia, no fue causada por el error de la enfermera. O quizás sí, si esta enfermera se llamara Esperanza Aguirre. No quisiera estar ahora mismo en la piel de la enfermera que cometió ese error que tanto ha trascendido y que, posiblemente, acabe con su carrera profesional para siempre. Pero tampoco en la piel de Esperanza Aguirre, a quien el sindicato CC.OO. pretende salpicar la muerte por su política sanitaria, quizás condicionada (y CC.OO. o no lo sabe o lo calla) por la cicatería presupuestaria del gobierno central socialista con el autonómico madrileño popular.
Hay muchas veces en que perdemos la oportunidad de estar callados, y los sindicatos han perdido, en esta ocasión, esa oportunidad. No pueden acusar a Esperanza Aguirre y su modo de gobernar de la muerte de un bebé, como tampoco pueden acusar (y he ahí el silencio clamoroso del doble rasero de CC.OO.) a Esperanza Aguirre de la mala praxis del anestesista Montes, por decir algo.