Mostrando entradas con la etiqueta Esperanza Aguirre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Esperanza Aguirre. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de septiembre de 2011

En defensa de la Educación

No es ningún secreto que las protestas realizadas por parte del profesorado de la enseñanza pública no son más que un instrumento de los sindicatos afines que, a base de subvenciones y más subvenciones, han conseguido diluir su verdadero significado como sindicatos para pasar a formar parte de esa conglomerado informe que se llama la izquierda. Son un instrumento al servicio de esa agitación previa a unas elecciones a las que nos tienen acostumbrados y de la cual siempre se pretende sacar rédito de cualquier tipo.

No nos engañemos, no defienden la enseñanza pública, ni siquiera defienden la enseñanza (a secas), y da vergüenza ajena oír decir a ciertos representantes que la calidad de la enseñanza pública se va a ver mermada. Como ya dije, en época electoral mucha gente se pone nervioso y dicen muchas tonterías, pero cuando ya se ha engranado y engrasado la maquinaria de la izquierda, tanto a nivel de partido, sindicatos y prensa, además se dicen mentiras.

Repito: no es una batalla por la educación pública o la educación privada, no es una batalla por la calidad de la educación pública ni siquiera por la educación en sí misma. Si así fuese, todos los profesores, de todos los colegios e institutos, públicos como privados, ya habrían salido a la calle hace bastantes años bramando contra el sistema educativo de nuestro país –cuyo padre no es otro que Alfredo Pérez (Rubalcaba)–  especialmente cada vez que un informe PISA nos deja en ridículo, y por tanto, también a esos profesores que no dejan de formar parte de ese penoso sistema. Es, simplemente, una lucha por mantener un status laboral  considerado por muchos funcionarios y trabajadores (incluyendo colegas del sector educativo privado) un privilegio.

Si de verdad la izquierda de este país quiere defender la Educación, especialmente la pública, que no digan esa falacia de que aumentar dos horas semanales (dentro de las tres que permite la Ley madrileña) significan recortes a la educación y de la calidad de la enseñanza y empiecen a atacar la verdadera causa de que nuestro país sea siempre la risa en los infomes PISA, que exijan a los candidatos, especialmente al padre de la LOGSE Alfredo Pérez, un cambio en el modelo educativo español que, además sea duradero en el tiempo y no  algo que siempre hay que cambiar por el capricho de cada gobierno.

Pero eso es pedir peras al olmo, más en estos días de elecciones donde tantas subvenciones están en juego dependiendo de quien gane.

martes, 10 de noviembre de 2009

Rematemos a Esperanza Aguirre

Si cada persona que odia a Esperanza Aguirre le diera una ostia, la matábamos (sic), es un grupo de la red social Facebook en el que diversos usuarios desean la muerte, de muy diversas formas, a la líder del Partido Popular de Madrid. No sabemos cuántos de estos violentos admiradores pertenecen a la ultraizquierda y cuántos a la derecha acomodada, a pesar de los loables esfuerzos por parte de Caballero ZP por desenmascararlos.
Recuerdo cómo El Plural puso en portada la creación de un grupo en Facebook titulado "Apuesto a que existen más de 100.000 personas que odian a Esperanza Aguirre", grupo creado en semejanza al grupo "I bet I canfind 1.000.000 people who dislike George Bush" (cuánta diferencia del verbo odiar a dislike), en donde el diario de Enric Sopena (quien tiene otro grupo en contra) informaba que la plataforma estaba creada "para demostrar públicamente el “odio y asco” que sus miembros sienten por “Esperanza Aguirre y su política y talante fascista”".
Recuerdo que el mismo diario, publicó una noticia en la que denunciaba los mensajes aparecidos en un programa de Intereconomía, en el que lamentaban que Z. no se hubiera estrellado en un avión. "Espectadores de El Gato al Agua desean la muerte a Zapatero".
No, no he visto más que en diversos blogs Anti-ZP la denuncia de estos miles de mensajes que desean la muerte a Esperanza Aguirre. En El Plural, a día de hoy, no.
La muerte y el odio (no el disgusto sino el más puro odio), en política y en defensa de ideas políticas, ya nos llevaron hace años a matarnos entre nosotros. Secuela de ello fue una dictadura de 40 años. La ultraizquierda radical desea la muerte (deseo disfrazado de libertad de expresión, como se excusó Leire Olmeda) para la primera mujer en presidir un gobierno autonómico sin cuotas de por medio. "Rematemos a Esperanza Aguirre". ¿Y qué conseguirán con eso?

lunes, 9 de noviembre de 2009

Un año de El Ala Derecha

El nueve de noviembre de 2008 comencé algo que ya tenía en mente muchísimo tiempo antes: un blog que opinaba sobre política desde el punto de vista de alguien que, sin complejos, es de derechas. Creía y sigo creyendo que en esta España es importante quitarse los complejos y luchar contra esa fanática izquierda que equipara las frases "soy de derechas" y "¡viva España!", entre otras, al fascismo.
Mi primera entrada la titulé "Mariano ha perdido mi voto", y desde entonces poco han cambiado las cosas: el gobierno socialista de Z. sigue destruyendo los valores que nos distinguen a los españoles, no sin afán, y Mariano Rajoy sigue en su (cómplice) complacencia de perdedor destruyendo los valores del Partido Popular, convirtiendo el partido de liberal-conservador al arriolismo (el arriolismo se podría definir con esas inquietantes palabras que ya pronunciase Fernández Bermejo: "cuando la jugada lo aconseje").
De todas formas sigo esperanzado en que este partido, enmerdado con el caso Gürtel y la incapacidad de Mariano Rajoy para con su cargo y para lo que le demandan sus votantes, sea capaz de remontar el vuelo y devolver la ilusión a los españoles en el Congreso de 2011, donde sea elegido nuevo líder, quién sabe si Esperanza Aguirre o Rodrigo Rato (que últimamente suena mucho), o quizás un tícket revientaurnas de ambos.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Esperanza Aguirre

Mi amigo de izquierdas, Javier, me confesó que la única persona que vale realmente dentro del Partido Popular es Esperanza Aguirre y, si bien no coincidía con ella en su liberalismo, tenía claro que era la única figura del partido que podía hacer frente a Zapatero. "Es la única que tiene madera para gobernar", me vino a decir.
Lo que Javier me confesó es algo que prácticamente toda la derecha sabe, al igual que la práctica totalidad de la izquierda. No es de extrañar que por ello esa derecha que, acertadamente, alguien definió como cainita, no la quiera ver ni en pintura. Una derecha gris, representada por Mariano Rajoy, Gallardón, y todos esos que se conforman (resignan) con calentar el banquillo mientras Zapatero y su gobierno destrozan el campo de juego, pronúnciese España. Resignación, que los más optimistas llaman 'perfil bajo' y los demás llamamos arriolismo, algo que Rajoy, Gallardón y los resignados confunden con pragmatismo.
Esperanza Aguirre es atacada por el sector del Partido Popular que prefiere acomodarse en su butaca y sujetarse bien antes que arriesgarse por lo que merece la pena y defender los valores de manera vehemente si es necesario. Nadie va a ocultar a estas alturas las ambiciones de unos y otros, pero no poca gente sabe que Aguirre, a día de hoy, es la única cabeza visible de esa derecha que no se resigna y lucha por los valores del liberalismo conservador, mientras Rajoy se limita a esperar la debacle del zapaterismo sin saber qué valores defiende. Gallardón sólo espera la tercera derrota de Rajoy, ésa que todos sabemos que ocurrirá en caso de que se presente el de Pontevedra. A día de hoy, el Partido Popular es un partido de acomodados candidatos de consenso en el que no cabe la ambición inconformista de Aguirre.
A la izquierda le pasa lo mismo. Sabe que la única persona que puede hacer frente a Zapatero es Esperanza Aguirre. No es casualidad que el blanco preferido de la prensa izquierdista sea Aguirre, ya sea en El País, Público o El Plural. ¿Acaso cree alguien que es casualidad que Cobo vomitara sus declaraciones en el diario de PRISA?
Ya dije hace un año que Mariano había perdido mi voto. Y su réplica nunca lo obtendrá. Sólo queda esperar que el congreso de 2011 no se aplace por conveniencia del que dice ser líder del PP y, a poder ser, que Esperanza Aguirre sea la candidata a la presidencia del gobierno.

lunes, 26 de octubre de 2009

Cobo, guinda al pastel de Caja Madrid

Uno de los episodios del más sonrojantes del culebrón acerca de la sucesión en la presidencia de Caja Madrid, ha ocurrido hoy con la publicación de una entrevista en "El País" a Manuel Cobo Vega, vicealcalde de Madrid, segundo de Gallardón y chico de los recados del regidor madrileño, es decir, el que da la cara cuando Gallardón no quiere asomar las cejas. Y así, Gallardón mandó a su chico de los recados a batirle la presidencia del PP de Madrid a Esperanza Aguirre, en vez de dar la cara y presentar su candidatura.
Ahora, Gallardón respalda las palabras que Cobo le ha regalado a Esperanza Aguirre en mitad de una batalla interna en el Partido Popular, un pulso entre Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy, por ver quién coloca en la cabeza visible de Caja Madrid a su candidato, en vez de abogar de una vez por todas por la privatización de las cajas, algo que supondría la eliminación de las disputas políticas dentro de entidades financieras y que los políticos dirigiesen entidades financieras (ver ejemplo de Caja Castilla La Mancha).
El espectáculo es bochornoso, el que ofrecen nuestros (incluso a nuestro pesar) políticos en general y los del Partido Popular en particular. ¿Quién no recuerda las palabras de Mariano Rajoy acerca de la fusión de las cajas gallegas Caixa Galicia y Caixa Nova, alegando que él es un liberal de verdad? ¿Dónde ha quedado el liberalismo rajoyista ahora que hay un empecinamiento en que sea Rodrigo Rato (un sustituto con garantías para derrotar a Rajoy en un hipotético Congreso Nacional en 2011) el presidente de Caja Madrid? Párrafo de la noticia, fechada el 11 de agosto, de Europa Press: "Mariano Rajoy no va a intervenir ni a opinar sobre un acuerdo de fusión o de cualquier otro tipo que se adopte", sentenció y recalcó que el futuro de las cajas es un asunto "serio" en el que "cuanto menos intervenga la política, mejor".
Y hoy sale Cobo en el periódico de Zapatero (el que lee justo después del diario de Roures "Público") , con sus declaraciones en El País. Cada uno que saque sus propias conclusiones. Arriba está el enlace a la entrevista aparecida en la edición digital del diario prisaico, y no faltan noticias en todos los diarios digitales. Yo sólo reseñaré una frase que describe cuál es el papel de Manuel Cobo en política y cuál es su recorrido político, que no es más que el que le permiten los hilos que maneja cierto alcalde cejudo: "[Alberto Ruíz Gallardón] Es el político por el que estoy y para el que estoy en política". ¡Tiempos aquellos en que uno se metía en política por y para las personas!

jueves, 16 de julio de 2009

Aguirre, siempre culpable

Una enfermera alimenta a un bebé por la vía intravenosa en vez de la vía nasogástrica, y por este error (fatal) el bebé muere. Todo profesional puede cometer errores: los jueces y fiscales cometen errores y meten inocentes en la cárcel o dejan escapar a peligrosos narcotraficantes; los médicos y enfermeros también cometen errores, amputan la pierna sana o, simplemente, muere el paciente. Es lo que tiene elegir una profesión donde un error puede tener graves consecuencias en los demás.
Lo curioso de este caso es que la muerte de este bebé, que de haber sido otro bebé no sé si hubiera tenido tanta trascendencia, no fue causada por el error de la enfermera. O quizás sí, si esta enfermera se llamara Esperanza Aguirre. No quisiera estar ahora mismo en la piel de la enfermera que cometió ese error que tanto ha trascendido y que, posiblemente, acabe con su carrera profesional para siempre. Pero tampoco en la piel de Esperanza Aguirre, a quien el sindicato CC.OO. pretende salpicar la muerte por su política sanitaria, quizás condicionada (y CC.OO. o no lo sabe o lo calla) por la cicatería presupuestaria del gobierno central socialista con el autonómico madrileño popular.
Hay muchas veces en que perdemos la oportunidad de estar callados, y los sindicatos han perdido, en esta ocasión, esa oportunidad. No pueden acusar a Esperanza Aguirre y su modo de gobernar de la muerte de un bebé, como tampoco pueden acusar (y he ahí el silencio clamoroso del doble rasero de CC.OO.) a Esperanza Aguirre de la mala praxis del anestesista Montes, por decir algo.

miércoles, 10 de junio de 2009

La viga propia en ojo ajeno

Sigue la resaca de las elecciones europeas y los análisis posteriores que no interesan a nadie, en primer lugar porque no hay autocrítica alguna. Si las elecciones europeas han servido a Rajoy para reafirmarse que él es el mejor, a Zapatero le ha servido para lo mismo. ¿Dónde está la autocrítica necesaria que explique la bajada de los socialistas y que el PP no haya arrasado en estas elecciones? Nadie sabe, nadie contesta.
Pero una noticia que me ha llamado la atención ha sido la alerta de Luis de Grandes a los suyos en el Comité Ejecutivo del Partido Popular: "Es muy peligroso el compadreo con UPyD".
La información de Europa Press que recogen Libertad Digital y El Plural, dice que desde el Partido Popular lamentan que el partido de Rosa Díez les robe votos, pareciendo confundir el voto, derecho constitucional básico en democracia, con los avales en blanco de Mariano Rajoy en el famoso congreso de Valencia.
Y, entre otras cosas, dice la información: "Fuentes de la dirección del PP, consultadas por Europa Press, destacaron que buena parte de ese nuevo voto de UPyD proviene de Madrid, Castilla León y Castilla La Mancha. Alguno de los consultados, según la citada agencia, apuntaron incluso que precisamente en estas tres CCAA llega la señal de Telemadrid.
Estas mismas fuentes señalaron que la interpretación generalizada es que Luis de Grandes, aunque no la mencionó, se refería a la presidenta de la Comunidad de Madrid y a la actuación de alguno de sus amigos periodistas. De hecho, apuntaron que, tras escuchar a Luis de Grandes, Aguirre se levantó y se fue de la reunión del Comité Ejecutivo."
Así, mientras desde el gulag mediático y los sindicatos de la pantalla en negro se acusa a Esperanza Aguirre y Telemadrid de no ser independientes y veraces, hay algunos que se quejan de que UPyD crezca donde llega la señal de Telemadrid. Insinuaciones que dejan claro que si la información de Telemadrid tiene cierta independencia y veracidad (dando voz a un partido silenciado en otros canales públicos y privados), y que si los amigos periodistas de Esperanza Aguirre ejercen sus libertades de opinión y de prensa como ellos consideren, desde cierto sector del Partido Popular (el que insinúa) parece que quiere acabar con el resquicio que queda, pequeño o grande, de libertad, independencia y veracidad en la cadena autonómica; aparte de que parece demostrar que su opinión respecto a las libertades públicas (de prensa y opinión) es muy lejana al concepto que se recoge en nuestra Constitución y en el ideario de la derecha democrática.
Creo que Llibert acierta, en su comentario de mi entrada anterior, cuando dice: "Creo que el PSOE quería esos resultados, que consolidan a Rajoy como candidato para las generales, a cambio de dos o tres escaños en Europa que sólo importan a los que los han perdido". Así de contento está Z., movilizando con esta derrota a su electorado. Mientras, en el PP, en vez de hacer autocrítica se dedican a ver la viga propia en el ojo ajeno de UPyD, sin darse cuenta de que la viga la tienen en su propio ojo.

miércoles, 11 de marzo de 2009

PSM: pataleta infantil y miserable

Los diputados regionales madrileños han decidido no acudir al homenaje de la institución a la que pertenecen (la Comunidad de Madrid) a las víctimas de los atentados del 11 de marzo. Todo por una pataleta porque el Partido Popular ha cerrado la comisión de investigación por el caso espías, y no quieren coincidir con esa señora que preside el gobierno madrileño y que responde al nombre de Esperanza Aguirre.
Es totalmente injustificable, por mucho que quieran justificarlo, esa pataleta tan infantil como miserable de los socialistas hacia la Comunidad de Madrid, institución de la que forman parte, así como a las víctimas. Porque, recordemos, Inés Sabanés, portavoz de IU, nada sospechosa de tener afinidad con Esperanza Aguirre, sino todo lo contrario, sí ha estado ahí, al lado de la presidenta, con las víctimas, donde tenía que estar.
Los diputados madrileños del PSM han olvidado las obligaciones que conlleva un cargo, de diputado en este caso. Y con esa postura se han retratado. No sólo han demostrado su desprecio al cargo que ocupan, a sus obligaciones institucionales, sino hasta dónde están dispuestos con tal de conseguir sus fines políticos: al miserable ridículo de una pataleta infantil que desprecia a las víctimas y a quienes las socorrieron.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

El neumococo rompe España

Leo en un artículo de "El Semanal Digital" donde Bernat Soria, ministro de Sanidad, en la que acusa a (cómo no) Esperanza Aguirre de romper España. Cito textualmente: El argumento del ministro para sostener esta crítica es que "los virus no tienen fronteras" porque no saben dónde acaba la Comunidad de Madrid y empieza Castilla La Mancha, por lo que "todos tienen que hacer campañas de vacunación al mismo tiempo", aseguró hoy a Telecinco.
Como bien recuerda este diario digital, en efecto, los virus no tiene fronteras, pero no sólo regionales, sino tampoco nacionales, a así vemos cómo en Francia y Portugal sí se vacuna contra el neumococo. "El Semanal Digital" apunta también que, sin embargo, Bernat Soria no tiene reparos en dar "barra libre" a las autonomías para vacunar contra el virus del papiloma humano.
Después de tanto tiempo en que los socialistas, con Pepiño Blanco a la cabeza, se reían de los vaticinios populares acerca de que se rompía España, aludiendo al Instituto de Sismología, ahora resulta que quien realmente rompe el país es: ¡Esperanza Aguirre! Y, ojo, no porque el parlamento de la Comunidad de Madrid haya aprobado (admitiéndose a trámite en el Congreso) un Estatuto de Autonomía similar al estatut, sino porque ha decidido que los niños madrileños tengan incluido en su calendario de vacunación la vacuna del neumococo, que previene la otitis, la neumonía y la meningitis, que está recomendada por la OMS y la UE y, además cuesta unos 350 euros. Pero no dirá nada, por ejemplo, de la carta de libertad para vacunar contra el papiloma humano (otro virus sin fronteras) o que, en según qué comunidades, las operaciones de cambio de sexo sean cubiertas por el sistema de salud de dichas autonomías y en otras no o, por ejemplo, (y eso sí que rompe el país) un profesional de la medicina o de la enfermería se le valore más y cobre más sueldo en una región que en otra.
Está claro que cualquier excusa es buena para atacar a Esperanza Aguirre. La de la vacuna del neumococo es, además, ridícula. Y pretender que Esperanza Aguirre rompe España roza lo esperpéntico. Hay que tener más koko.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Pepiño, ni a la altura de los calcetines (de Aguirre)

Pepiño Blanco es un personaje que, intentando emular a su antecesor en el cargo de vicesecretario general del PSOE, Alfonso Guerra, hace graciosidades sin gracia, y sólo se las ríen aquellos que tienen un interés dentro del partido. Para empezar, Pepiño Blanco no tiene la gracia que tiene Alfonso Guerra de decir las cosas ("...pero el médico de Aznaaaaar"), y, para terminar, le hace falta escuchar mucho a Malher y leer mucho más que los libros de primero de Derecho para poder estar, al menos, a la altura de sus zapatos.
Con ocasión de los terribles atentados coordinados de Bombay, Pepiño quiso desprestigiar a Esperanza Aguirre. Hilando la crisis económica que no quisieron reconocer con la presidenta de la Comunidad de Madrid, dijo que del PP "cuya máxima es la de sálvese quien pueda como demostró Esperanza Aguirre, que se marchó corriendo de India sin importarle la gente que quedaba allí en situación de dificultad". Se me ocurren numerosos adjetivos para calificar estas declaraciones pero, reflexionando, me doy cuenta de que sólo cabe una: son unas declaraciones pepiñoblanco. El autor las califica por sí mismo.

Habría que ver a este señor (?) en la terrible situación que sufrió Esperanza Aguirre, quien dividida de su grupo por el azar, arriesgó su vida yendo al aeropuerto, donde ya habían colocado una bomba, y se marchó una vez segura de que todos estaban a salvo. Quizás Pepiño se hubiera enfrentado a los terroristas a pecho descubierto y los hubiera reducido él solito. Todo un héroe, con un par.
Con estas declaraciones, queda claro que Pepiño Blanco no se ha interesado por las víctimas de los atentados de Bombay, pues si a la víctima española más visible de todas ellas, que es, además, la presidenta de la comunidad más rica de España, la desprecia de ese modo, ¿se puede esperar que haga otra cosa distinta al resto de víctimas? No se puede ser más ruin, y queda claro que Pepiño Blanco no le llega ni a la altura de los calcetines a Esperanza Aguirre.


domingo, 23 de noviembre de 2008

¿Qué tiene Esperanza Aguirre que los vuelve locos?

La persona que aparece más en los medios de la izquierda, la persona que más críticas recibe, no es, para desgracia del Partido Popular, Mariano Rajoy, sino la llamada lideresa Esperanza Aguirre. No hay día que en "El Plural" el diario digital ultraizquierdista dirigido por Enric Sopena no aparezcan dos o tres artículos dedicados a ella, aparte de dos o tres columnas que le dedican todo tipo de encarnizados piropos. ¿Por qué será? ¿Por su perfume?

No vivo en Madrid, así que no puedo opinar sobre la calidad de vida en la capital de España, ni especialmente sobre la calidad sanitaria de la comunidad, que es el principal argumento que se utiliza en contra de Aguirre desde la izquierda. Pero visto desde fuera, observo lo siguiente: Uno.- Esperanza Aguirre crea muchos hospitales y los inaugura (como hace cualquier político, v.g. Magdalena Álvarez) sin estar equipados. Dos.- Zapatero rebaja de los Presupuestos Generales del Estado cierta cantidad de millones de euros, comprometiendo así la sanidad madrileña (los equipamientos...), por lo cual yo me plantearía una gestión privada, que siempre es más eficiente que la pública, de la sanidad pública. Tres.- UGT y CC.OO. (puede leerse cé cé o o) son sindicatos afines a la oposición política de Esperanza Aguirre, y esta señora, que es del PP, pues tiene que tragarse la utilización partidista de estos sindicatos, que para eso parece que están, para ser utilizados.

Hoy he leído dos columnas (aparte de los artículos o noticias) de Javier Valenzuela y de Pilar Rego que atacan a Esperanza Aguirre y, de refilón, a Alberto Ruiz Gallardón. Javier Valenzuela se queja en su columna titulada "Pongamos que hablo de Madrid" de lo mal que se vive allí por las goteras de la M-30, aparte de quejarse de la sanidad y de la privatización del Canal de Isabel II (of course). En su análisis de por qué Aguirre y Ruiz Gallardón siempre ganan las elecciones, acierta en que los dos son políticos de altura (de hecho hacen sombra a Mariano Rajoy, perdido en su ensimismamiento), y en que el PSM es una calamidad (con Sebastián al frente, y detrás de él la pirómana Almeida). A medias estoy de acuerdo en su segundo argumento, en que dice que la gente vota "más por razones políticas e ideológicas generales (se las pueden imaginar: la unidad de España, la defensa del castellano, el palo duro a ETA…) que en función de sus intereses como vecinos". Creo yo que el hacer las cosas bien también tendrá que ver, porque si la gente votase por esas razones, ZP estaría ahora en la última fila del Congreso, tras una columna si pudiera ser.

La otra columna, "Los delirios de doña Espe", firmada por Pilar Rego, es un artículo totalmente lleno de la más rancia mala educación, o, mejor dicho, de estilo barriobajero. Pueden leerlo y comentarlo. Todo vale contra Esperanza Aguirre, pero al menos exigiría de alguien que escribe en un diario digital donde también colaboran gente respetable como Carlos Carnicero o Antonio San José un mínimo de estilo.

¿Pero qué tiene Esperanza Aguirre que los vuelve locos? Primero es por la falta de liderazgo de Mariano Rajoy, quien se difumina en los minutos que recorren el día esperando ver cómo se agrava la crisis económica para que ésta, por sí sola, le dé una victoria electoral. Segundo es que Gallardón, a pesar de algunas voces que desde la izquierda se rebelan, es uno de los nuestros, aunque ese idilio con la prensa de izquierdas sólo durará hasta que, por fin, consiga lo que quiere: la presidencia del Partido Popular. Pero la razón más importante es que Esperanza Aguirre es la voz más clara y diáfana del Partido Popular, la única persona con capacidad de liderazgo que lo ejerce realmente. Y cuando alguien desde la derecha dice las cosas claras, llama al pan pan y al vino vino, que intenta descubrir las trampas dialécticas de la izquierda (como ya hizo Rosa Díez), y no siente complejos por decir que es liberal, la izquierda siente miedo. Siente miedo porque entonces el discurso hueco de los conceptos es contestado con un "no me resigno" que abre los ojos a miles de personas y ven las trampas dialécticas de la izquierda. Y sienten miedo porque Mariano Rajoy no es capaz de movilizar ni a sus bases ni a sus simpatizantes ni a sus posibles votantes, pero Esperanza Aguirre sí es capaz de hacerlo, y ello significa poder ganar las elecciones.
Mariano Rajoy no es un peligro (excepto para su propio partido) y ya le caerán a Gallardón si se mueve del sitio de eterno aspirante. El peligro es el liderazgo de Esperanza Aguirre, y la sonrisa de Zapatero no ganará ningún debate con ella, a pesar de que ella decida, por cortesía, que dicho debate sea en español y no en inglés. Y la prensa del ala izquierda lo sabe.