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lunes, 26 de septiembre de 2011

Según Sopena, sólo los progresistas derrotarán a ETA

Por desgracia, el terrorismo, de un tiempo a esta parte, ha entrado en las distintas campañas electorales celebradas en nuestro país. En este año 2011 de elecciones autonómicas, locales y ahora generales, es el terrorismo etarra el que ha querido llevarse el protagonismo.

En las últimas elecciones autonómicas y locales con la introducción de los testaferros de ETA (gracias a la colaboración imprescindible de un cuestionadísimo Tribunal Constitucional y su cuestionadísima sentencia) en las elecciones locales que le dieron numerosos ayuntamientos y acceso a los presupuestos. Ahora, ya disueltas las Cortes y con Zapatero como pato cojo, con los movimientos etarras con los Acuerdos de Gernika como eje.

Desde el panfleto del gulag mediático que dirige Enric Sopena, éste ha escrito una columna titulada "Les inquieta ETA? No, les inquieta el 20-N" que, en mi opinión no merece otro calificativo que deleznable, más teniendo en cuenta que muestra a las claras las pretensiones de los socialistas y afines: rentabilizar políticamente una pseudoderrota de los terroristas.

No deja de ser curioso que "El Plural" (que de plural, nada de nada), vaya sacando artículos en los que prevén "el fin de ETA" y de lo mucho que preocupa al Partido Popular que ese "fin de ETA" (nótese la importancia de las comillas) a la vista de las próximas elecciones generales, como si el Partido Popular no quisiese el fin de ETA.  Algo, que por cierto, no es nada extraño en el digital sopenístico.

Pero si he calificado la columna de Enric Sopena como deleznable es por las siguientes palabras:
O sea, el PP y su entorno periodístico no desean que -gobernando el PSOE- termine la existencia de ETA. ¿Por qué? Porque no admiten que sean los progresistas quines (sic) ganen la batalla contra los terroristas y más todavía a dos meses escasos del 20-N.
¿Acaso son los progresistas, señor Sopena, quienes ganan batallas contra el terrorismo o no será acaso toda la sociedad española quien gane esa batalla? ¿Acaso el fin de ETA ha de atribuirse exclusivamente a los progresistas, y no , por ejemplo, a todos los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que han, no sólo intervenido contra ETA, sino incluso sacrificado su vida por causa del terrorismo?


Patético y deleznable el comentario de Enric Sopena, dejando al margen a toda la sociedad que ha luchado y sacrificado por causa de un cáncer que ya dura demasiado, atribuyendo exclusivamente a los progresistas (y por extensión a Alfredo Pérez, ex-ministro de Interior) una eventual (y falsa) victoria frente a los terroristas, denotando su sectarismo nada sorprendente y habitual.

Parafraseando al mismo Enric Sopena: ¿Les inquieta ETA? No, les inquieta una victoria popular en 20-N.



martes, 5 de enero de 2010

¿De qué va este tipo?

El panfleto digital de Enric Sopena, cuyo único mérito es ser el tertuliano mejor valorado del programa de Telecinco "La Noria", tiene entre sus colaboradores a un dibujante que se cree gracioso. Nunca me ha hecho gracia ninguna de sus tiras, pretendidamente ácidas. Atacar ese imaginario mundo neocon o neoliberal, propio de la izquierda más radical y anclada en los discursos de principios del siglo XX, es uno de sus objetivos, al igual que Aznar y Esperanza Aguirre.
Pero hoy Pat, que así se hace llamar este supuesto humorista, ha traspasado la línea que hay entre la ignorancia de la ultraizquierda y lo realmente vomitivo. En su viñeta "Ya puestos, ¿reivindicación de los neocons en la Cabalgata de Reyes?", se puede observar a Melchor y Gaspar caminando, mientras Baltasar (el rey negro) soporta el peso de su saco de juguetes y el de los otros dos. Un chiste malo y repulsivo a la par que ignorante y malicioso.
"El Plural", que identifica neocon con neoliberal con derecha con Iglesia Católica, mezclándolo todo desde la ignorancia y gritándolo con la fuerza que da la demagogia ultraizquierdista, ha hecho cumbre en esa montaña de mierda que es el discurso panfletario, al identificar ese imaginario neocon que sólo existe en la perturbada mente de los adoctrinados con racismo y esclavismo.
Pero ¿de qué va este tipo? ¿Y qué hace Sopena admitiendo esta salvajada?

viernes, 19 de junio de 2009

Héroes, villanos y blogosfera

Me pregunto qué se habría escrito en el diario digital del púgil periodístico Enric Sopena El Plural de haber sido Jesús Neira un tipo de izquierdas. Es decir, que en vez de llamar a Z. "niñato propagandista" se lo dijera, por poner un ejemplo, a Esperanza Aguirre o al siempre recurrente Aznar. Pero no, resulta que Jesús Neira ha salido de derechas y tiene la lengua larga, y no le importa decir que Obama es un "pelele inculto".
Pero el tipo ha salido de derechas y, para más inri, de la derecha de Intereconomía. Así, en el momento en que Jesús Neira sale en la revista Época ("ubicada en la derecha extrema"), ya sale un artículo sacando a relucir que "Un informe judicial señala que la agresión de Puerta no provocó las graves lesiones de Neira". El artículo, firmado por José Luís Cervero, señala algo que todos sabíamos, pues tan comentada fue la acción de Jesús Neira como la de los servicios médicos que lo atendieron. Y si no, a las hemerotecas hay que remitirse.
Y ya, lo que demuestra que en El Plural no saben cómo rellenar huecos en su página web, quizás por su carencia de una sección de deportes, leo la siguiente cabecera: "La blogosfera responde a las palabras de Neira, tras tachar a Zapatero de “niñato propagandista” y a Obama de “pelele inculto". Ya dentro del artículo, éste sólo comenta la entrada de un blog que ellos llaman "Mi tío Marcelo", cuando en realidad es el blog de Pablo Bartolomé Mi tío Erasmo. Atribuyen a un sólo blog la opinión de la blogosfera, lo cual no deja de ser una noticia que si, por ejemplo, la contrastáramos con todos los blogs que opinan sobre Enric Sopena, no deja de ser ridícula.


(De la entrada Who´s Jesús Neira? sólo comentaré lo siguiente: No me gustan las frases "Resulta que este señor se ha tomado unas libertades que nadie le ha dado [...]" y esa que dice "[...] pero no está de su mano hacer juicios de valor de líderes o de personas que han hecho algo más en la vida que darse un mal golpe cuando otro le empuja", cuando en otras líneas Pablo Bartolomé manifiesta: "Usted lo que es es un político frustrado, al que se le ha subido todo esto a la cabeza y que quiere sacar tajada de un tropezón" y "Un señor que pretende dar pena mostrándose en público medio moribundo [...] me parece un zafio de cuidado [...]". ¿Acaso no utiliza Jesús Neira su libertad de expresión y opinión, libertad inherente a todo ser humano y que, ojo, sólo una dictadura da y quita? ¿Acaso no utiliza Pablo Bartolomé esta libertad para hacer un juicio de valor sobre Jesús Neira? Y, por último, creo que el Sr. Neira hizo algo más que darse un mal golpe por un empujón... me parece).
Al final, y con el temor de ser diana del gulag mediático, un tipo que no tiene reparos en ejercer su libertad de expresión y opinión y que, además, tiene alguna afección cardíaca e hipertensión, puede llegar a pensarse dos veces si ponerse en medio de una mujer y del hombre que la maltrata, con el riesgo de caerse y darse un mal golpe. A menos, eso sí, que por encima de la opinión de Enric Sopena y sus acólitos esté el poder ejercer sus libertades y defender el derecho de una mujer a no ser maltratada, aunque uno sea de derechas.

domingo, 15 de marzo de 2009

Alcaraz, Sopena y el respeto a la Justicia

No ha llovido mucho, prácticamente nada, desde que desde la izquierda se pedía respeto a la Justicia cuando el juez Baltasar Garzón instruía el caso Gürtel entre cacería y cacería. Pero en el momento que la Audiencia Nacional sobresee las actuaciones contra Francisco José Alcaraz por un posible delito de injurias contra los altos organismos de la Nación (inhibiéndose, no obstante, a favor de los juzgados de instrucción por un posible delito de injurias al presidente del gobierno), Enric Sopena se ajusta los guantes de boxeo para escribir su análisis en su folleto digital "El Plural", titulado "Inmunidad judicial para quien dice que ZP es cómplice de ETA".
Hay algunas perlas que quisiera destacar:
"Ser juez, por lo visto, no garantiza la cordura ni evita el fanatismo."
"La impronta de la Inquisición o Tribunal del Santo Oficio no ha desaparecido de España. Ni la del Tribunal de Orden Público o la de los Consejos de Guerra sumarísimos".
" Esta violación ni puede ni debe quedar sin escarmiento. Para algo está el Consejo General del Poder Judicial. Si el Estado de Derecho bendice las barbaridades de un iluminado neocon como es Alcaraz –por emplear vocablos benevolentes- y castiga en cambio a un presidente ciertamente honorable como es Zapatero, apaga y vámonos. ¿Es que la derecha prefiere la selva al Estado de Derecho?"
Está visto que desde esa ultraizquierda piden respeto a la Justicia y a los jueces cuando de sus actuaciones se desprende salpicaduras al Partido Popular, pero arremeten con agrias descalificaciones e improperios cuando no se ven indicios de delito en las palabras de quien ellos llaman (hay que ver) iluminado neocon.
Lo más sorprendente, es que Enric Sopena juega al quimicefa mezclando peligrosamente a la Justicia con la derecha (excepto Garzón, claro) para más tarde preguntarse si esta derecha-justicia prefiere la selva al Estado de Derecho. Al Sr. Sopena habrá que contestarle: Pues no. Ni la derecha, por un lado, ni la Justicia, por otro, prefiere la selva al Estado de Derecho. ¿Y Enric Sopena, qué prefiere?
"Esta violación no puede ni debe quedar sin escarmiento. Para algo está el CGPJ", golpea Sopena desde el gulag mediático. Pues no. Para corregir las decisiones de los jueces y magistrados NO está el Consejo General del Poder Judicial.
Y por último, sólo una cosilla más. Serán los Juzgados de Instrucción quienes dirán si han existido injurias contra Z., la Audiencia Nacional sólo ha dicho que no hay injurias contra los altos organismos de la Nación. Pero, no obstante, hay que recordar que el Estado de Derecho no bendice, sino que ampara la libertad de expresión y la independencia judicial, incluida la libertad de expresión de Enric Sopena, a quien parece molestarle la independencia de los jueces y magistrados.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Que se explique Chaves (con s)

Hay que reconocer que El Plural cansa con su inagotable goteo de contrataciones que se dieron en la Comunidad Valenciana, la Comunidad de Madrid y en el Partido Popular (parece ya casi un boletín oficial). Sin embargo, a pesar de que gran parte del diario de Enric Sopena se nutre de los artículos y opiniones provenientes de eso que llaman la caverna mediática, no veo mención alguna al relevante artículo publicado en ABC, que dice lo siguiente: "Chaves encargó el stand de Fitur a un condenado por malversación que indultó Bermejo".
No estaría de más que el diario digital, ese que dirige ese púgil periodístico llamado Enric Sopena, y ya que tiene esa afición de enumerar contratos que para el gulag mediático son todos sospechosos, lanzando sospechas continuas sobre el entorno de Aznar con titulares tipo "Se estrecha el cerco sobre Agag: hasta cinco de los caídos en la trama de corrupción estuvieron en su boda en El Escorial" o "Correa organizó el alojamiento del séquito electoral de Aznar en 2003" (que no son informaciones propias del equipo periodístico de este diario, sino extracciones de otros medios, como la SER) opte por nutrirse de este titular del ABC, y del interesante cuadro adjunto sobre la diferencia de precios que pagaba la Generalidad Valenciana y la Junta del cortijo chavista por idénticos servicios en FITUR, y de paso reclamar al juez Baltasar Garzón que meta las narices en este caso, ya que estamos.

domingo, 11 de enero de 2009

Qué bonito queda ir contra Israel

La causa de Hamás, es decir, la que se obstina en la destrucción de Israel mientras hunde en la miseria a los ciudadanos que gobierna (y que no en pocas ocasiones usan como escudos humanos), queda como una causa romántica tras el maquillaje de los actores subvencionados y demás demagogia izquierdista.
Me hubiera gustado que los mismos actores (y los mismos periodistas que osan titular la crónica de la manifestación con "Un Borbón por Palestina") hubieran incluido en su manifiesto algo parecido a esto: "Exigimos a Hamás que desistan de la destrucción de Israel en su ideario, que propicien el diálogo con el Estado de Israel, que eliminen todo su arsenal misiles, cohetes y todo su armamento y dediquen el dinero para el beneficio de los ciudadanos de la franja de Gaza. Y también exigimos que dejen de usar a los inocentes palestinos, hombres, mujeres y niños como escudos humanos para después usarlos como meros objetos de propaganda propalestina".
Es fácil ir contra Israel y manifestarse por la causa palestina, llamar a los israelitas genocidas y comparar la estrella judía con la simbología hitleriana. Resulta más difícil mantener la equidistancia y realizar un análisis más crítico de lo que sucede allí, aparte que eso no entra dentro de la propaganda barata y queda mal ante un electorado que ven un cartel que pone "Por el pleno empleo", y se lo creen, a pesar de estar en el paro.
Queda muy bonito ir contra Israel (sobretodo si te subvencionan) y olvidarse del sufrimiento que el propio Hamás inflige a los ciudadanos que gobiernan; como bonito queda tener una foto del Ché Guevara y olvidarse de las calamidades que sufren los cubanos tras 50 años de dictadura.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Rosa Díez es socialista

Rosa Díez está siendo atacada por la izquierda representada por Enric Sopena (es decir, la izquierda extrema). En su última columna en el diario digital "el Plural" titulado Quo Vadis, Mariano? no tiene reparo en exclamar su sorpresa de que Ernesto Sáenz de Buruaga la presentase como una socialista. Quisiera desde aquí decirle una cosa: sí, lo es.
No deja de resultar extraño que esta progresía, que siempre mira al pasado con la excusa de la memoria histórica, no se refleje en esa izquierda republicana que no tenía reparos en defender la patria española. Y ahora esta progresía dice que hay que enajenar del socialismo a quienes defienden, desde una ideología (que no comparto), la unidad de España, un Estado fuerte, la devolución de competencias como la educación y la sanidad al Estado, y la lucha sin ambigüedades a los terroristas, incluso a aquellos que gobiernan ayuntamientos y van a gestionar millones de euros. ¿Hay que ser de derechas para defender esos puntos que afectan a la gobernabilidad de la Nación? Pues no, sólo un poco sensato.
Habrá que recordarle al Sr. Sopena que ni la patria, ni la bandera ni el himno es patrimonio de la derecha, ni la derecha pretende arrebatárselo a la izquierda ni al pseudoprogresismo del que es altavoz. Son patrimonio de los que sienten la patria y de quienes están orgullosos de su himno y bandera y no les avergüenza exhibirlos y ponerse de pie cuando suenan los acordes.
Y dicho todo esto, Rosa Díez no es un halcón de la derecha, es de izquierdas, es socialista. Y su único pecado ha sido decir bien alto que el término Nación no es discutible.