sábado, 31 de enero de 2009

Contramanifestación por ¿el pueblo cubano?

Hace tiempo que se acabaron esos años en que los regímenes totalitarios comunistas eran satélites de lo que se decía en la Unión Soviética y en los que los partidos comunistas eran correas de transmisión de Stalin y sus sucesores. Pero siguen habiendo nostálgicos de aquellos años, en los que la represión y el totalitarismo eran sinónimos tenebrosos de libertad e igualdad.
A la izquierda más radical no le interesa manifestarse por el régimen chino, pues ha abandonado toda la ortodoxia económica comunista para abrir McDonalds en Tian'anmen, aunque no haya abandonado la ortodoxia política comunista, es decir, esa tan alejada de la democracia que encarcela y ejecuta a los disidentes haciéndoles pagar la bala con la que les destrozan la nuca.
Tampoco se manifestarán por el régimen norcoreano, aunque se mantenga la más férrea ortodoxia estalinista en todos los ámbitos, pero una vez que se han emitido reportajes, algunos muy relevantes como el realizado por Jon Sistiaga para Cuatro ("Amarás al líder sobre todas las cosas"), la imagen de Corea del Norte no es muy buena como para que la izquierda radical vaya a defenderla, y más teniendo en cuenta el sistema hereditario que han elegido allí para ir cambiando de dictador, propio de las más rancias monarquías como a su parecer es la española.
Pero sí había que manifestarse por el pueblo cubano, y más cuando al día siguiente hay una manifestación en apoyo del pueblo cubano, aunque convocado por la derecha. Cualquier despistado podría preguntarse para qué se manifiestan por el pueblo cubano dos veces y no hacen una sola, más multitudinaria. Es por la propia diferencia que hay en los conceptos de pueblo.
Así, mientras la izquierda radical no se manifestará por la libertad de los ciudadanos chinos y tampoco por la de los ciudadanos norcoreanos, tampoco se manifestará por la libertad de los ciudadanos cubanos, esos que sufren la represión económica, ideológica y antidemocrática de la dictadura de los idolatrados hermanos Castro. Para ellos pueblo es un todo que, necesariamente, ha de ser guiado por un alguien.
Así, cuando se dice en el manifiesto: "Cuba es un país soberano e independiente y es a su pueblo a quien le toca dirigir su destino", no se refiere a los ciudadanos, que ya hubieran cambiado el destino de su país si no fuera por las terribles represalias que sufren quienes alzan la voz, si no a Fidel y todo el Partido Comunista, que se han eregido representantes de ese pueblo amordazado al que esta izquierda cree defender.
La pregunta es cuándo esta izquierda radical dejará de defender conceptos tan retorcidos como pueblo y empezarán de verdad a defender la libertad de cada uno de los ciudadanos cubanos (chinos y norcoreanos), la libertad de expresarse, la libertad de ganarse la vida y prosperar sin tener que prostituirse o, simplemente, la libertad de derrocar al dictador con la fuerza de su voto. Porque confiar en que "Cuba siga avanzando a pesar de los obstáculos impuestos en el disfrute de su libertad e independencia profundizando en los objetivos que sustentan la Revolución: justicia social, equidad y solidaridad" no es más que pedir que Fidel perdure cien años más.

jueves, 29 de enero de 2009

La Derecha y Ciudadanía

Responde a mi anterior entrada un usuario anónimo que refleja fielmente la mentalidad guerracivilista de la ultraizquierda. Así, aboga a que haya un mono vestido de payaso en la Moncloa antes que cualquier presidente de la derecha. Prefiere a Z. (él lo llama MI inútil) antes que un presidente de la derecha que estabilice el país, cree empleo, haga crecer la economía y luche por la prosperidad de todos (y digo todos) los españoles. Porque "con ideologías como la vuestra que queréis que os diga; ¡a las barricadas!".
El segundo párrafo dice lo siguiente:"Y no querría desaprovechar la ocasión de haceros un simpático recordatorio en día tan señalado: si tenéis hijos ya sabéis lo que os toca; mandarlos a la escuela a que cursen Educación para la ciudadanía y aprendan a respetar a gays, lesbianas, abortistas... Con padres como vosotros falta va a hacerles".
Hay que recordar a la ultraizquierda que la derecha, es la que defiende el Estado de Derecho, el imperio de la Ley, las Instituciones, la Libertad Individual y todas esas cosas que pretenden violentar aquellos que acuden a las barricadas como método de saber-perder. La extrema derecha, esa con la que la izquierda, extrema o no, siempre nos quieren relacionar, no es más que el fiel reflejo y la identidad del usuario anónimo que cito.
Así, el respeto por los gays y lesbianas no es, en absoluto, ni patrimonio de la izquierda ni de la derecha, sino un patrimonio constitucional de todos los que creemos en la tolerancia. Los padres "como nosotros" no tenemos que mandar a la escuela a nuestros hijos para que respeten las orientaciones sexuales de los demás, sino educarlos en la tolerancia. Y ni las barricadas ni el adoctrinamiento moral son, precisamente, sinónimos de la tolerancia que pretende predicar (falsamente) la asignatura EpC.
Y, aunque a nuestro usuario anónimo y toda la ultraizquierda que le acompaña le pueda sorprender, la derecha respeta a los abortistas y que defiendan eso que eufemísticamente llaman interrupción voluntaria del embarazo (¡Es la Libertad de Expresión!) Pero también defenderá el derecho a la vida de los no nacidos y defenderá el consenso en materias de ese calibre (como con el que se llegó a la despenalización de varios supuestos en el delito de aborto) especialmente la de la Educación de nuestros hijos y las generaciones venideras.

martes, 27 de enero de 2009

Z. y el compromiso

Zapatero quiere ahora un compromiso para salir de la crisis porque el Gobierno no puede solo. Pero el compromiso, según el diccionario socialista, es simplemente un contrato de adhesión sin condiciones ni reglas. Quieren el compromiso de un Rajoy menguante (en un PP cada vez más dividido) que significa el apoyo de unas medidas económicas que nos llevan al desastre. Si Z. tuviese una mínima actitud de compromiso para con los demás, empezaría a aplicar las medidas que le han ofrecido desde el partido de la oposición; pero como no la tiene, prefiere aplicar unas medidas inasumibles para los populares y lamentarse de que el PP no apoya al Gobierno en este "paréntesis" económico (cuyo culpable es Bush).
Así la jugada. sea una o sea la otra, según el cálculo de los tiempos que manejan en Ferraz, beneficia a los socialistas: Si el PP apoya a Z. y le da el cheque en blanco que quiere, se corresponsabilizará automáticamente de las tropelías en política económica de Z. y de las ideas de bombero torero de Sebastián. Pero, si no lo hace, si niega el apoyo, y a poco que las cifras del paro se estabilicen (los economistas antipatriotas suelen dar a las empresas unos 18 meses para que ajusten sus plantillas, lo que nos puede llevar al segundo trimestre de 2010), Z. echará en cara a Rajoy su falta de ayuda y explotará las bondades de su política económica, aunque España esté en ruina. Y la maquinaria propagandista de Z. es, para desgracia de Rajoy, lo único realmente eficiente que tienen los socialistas.

jueves, 22 de enero de 2009

Si hubiese ganado McCain

Leo con una sonrisa las palabras de Mar Moreno, secretaria de Política Autonómica y Relaciones Institucional del PSOE, según Libertad Digital. Dice que le llama la atención, la posición del PP, partido al que ha acusado de llevar mucho tiempo "arrimándose sin pudor a la sombra de Obama, cuando todo el mundo en España sabe que son los de Bush".
Pero no es de extrañar esta declaración. Z. quiere patrimonializar a Obama, convertirlo en un socialdemócrata, y acabará siendo, bajo el prisma zapateril, un tipo realmente de izquierdas. No obstante, el empalago mental lleva también a los políticos del PP a arrimar el ascua a su sardina: Rajoy es como Obama. Como esto siga así, habrá que preguntarse si realmente Obama se parece a Obama. El debate es pueril, por no decir otra cosa: Ni tenemos la suerte de contar con un presidente del gobierno como Obama ni la alternativa popular es como Obama. Y si hubiese un Obama en las filas del PP, su democracia interna le impediría cualquier oportunidad de nada.
Y ¿si hubiese ganado McCain? Recordemos que McCain era el verso libre del Partido Republicano, quien también propuso el cambio y una regeneración dentro de Washington, un tipo, al fin y al cabo, también alejado de George W. Bush. Seguramente el discurso de la toma de posesión no diferiría mucho del de Obama, apelando a Dios, a la unidad y todas esas cosas que se suelen decir en los discursos (aunque hay que reconocer que no contaría con la brillantez de la retórica ni de la oratoria), y que marcaría las diferencias con las políticas del antecesor Bush.

Pues bien, seguramente los socialistas, a fin de hacer olvidar la sentada de Z., elogiaría a McCain como elogia a Obama, diría algo parecido a que McCain rompe con las políticas neocons de Bush, que cree en la igualdad, como el gobierno de Z., por tener como vicepresidenta a una mujer y bla bla bla. Y Mar Moreno diría que el PP lleva mucho tiempo arrimándose a la sombra de McCain, cuando todo el mundo en España sabe que son los de Bush.
Tristísimo.

¿Pero qué hacen ellos por nuestro país?

El empacho de americanismo que sufren en Moncloa dio, aparte de la retórica (mueca de la de Obama) cursi y empalagosa de Carmen Chacón, la frase del día: "Como decía Kennedy, en momentos como éste no solo hay que preguntarse qué puede hacer tu país por ti, sino también lo que tú puedes hacer por tu país". La frase la dijo Miguel Sebastián, ministro de Industria, apelando al nacionalismo consumidor.

Deben pensar nuestros gobernantes que, sólo por el mero hecho de citar a un presidente americano, eso les permite proponer y hacer cualquier cosa. Y no deja de sonrojar que sea precisamente el gobierno socialista quien ahora, precisamente ahora, apele al patriotismo español, cuando han sido ellos, presididos por Z., quienes han aplicado políticas que han centrifugado España y, económicamente hablando, la han llevado al desastre.

No soy capaz de imaginarme un Consejo de Ministros donde el presidente Z. comience diciendo: "Señores, ¿qué podemos hacer por nuestro país?". Más bien, a juzgar por su recorrido, debe de decir: "Señores, ¿qué podéis hacer para que siga en el ajo?". Y así, salen ideas como las de las bombillas, las del proteccionismo consumidor, las de los 400 euros, las del cheque-bebé, o simplemente ninguna.
Así, la pregunta es obvia: ¿Pero qué hacen ellos por nuestro país?

martes, 20 de enero de 2009

Dar contenido a un Ministerio, según Bibiana

El Ministerio de Igualdad, el ministerio que eligió Z. de entre tres (los otros dos eran el de Libertad y el de Fraternidad), como todos sabemos, era un ministerio sin contenido. Ahora sí que lo tiene: nada menos que 60.000 euros invertidos en el despacho de Bibiana Aído, la miembra más joven del gabinete Z. Todos ellos sacados directamente de nuestros impuestos y con cargo a los Presupuestos Generales del Estado y, por tanto, al déficit público.
Este gasto (que en cualquier otro momento podría calificarse de derroche y que en estos momentos de crisis es, simplemente, una obscenidad) quizás venga a confirmar que los que conforman el gobierno socialista se crean verdaderamente las cifras de previsión económica dadas por Pedro Solbes y no las de la Comisión Europea, y por tanto se permitan el lujo de hacer gastos ajustados a las previsiones del ministro y no ajustadas a la realidad de este país, que es la de la recesión.
De todas formas, ahora Bibiana ya podrá rebatir con serios argumentos a los que atacan a su ministerio por su vacuidad: ¿Acaso 60.000 euros en un despacho les parece poco contenido?

No son las previsiones. son los hechos

Las previsiones casi catastrofistas que ha ofrecido Joaquín Almunia para la economía española han sido desmentidas por nuestro imaginario ministro de Economía Pedro Solbes, indicando que las cifras pronosticadas por la Comisión Europea no se van a cumplir: "Creemos que esa cifra no se va a alcanzar", refiriéndose al 18,7% de tasa de desempleo frente al 15,9% que pronostica el Gobierno de Z.
Hay que pararse a temblar cuando nuestro gobierno dice que en el 2009 vamos a tocar fondo y que 2010 debería ser un mejor año, y más cuando esas cifras son corregidas por organismos que, aun comisionados por un socialista como Joaquín Almunia, indican que el futuro es más negro todavía.
Siempre quedará en la memoria cuando, por puro electoralismo, Z. y los suyos negaban la crisis, a pesar de los más de cien mil nuevos parados; cuando Solbes, con el ojo permanente guiñado, decía que no había crisis, sino que había unas ligeras turbulencias, una pequeña desaceleración, y siempre diciendo que las previsiones de los analistas eran muy equivocadas. No han sido las previsiones, han sido los hechos los que le han dejado al descubierto su desvergüenza para ignorar los datos que reflejaban la dura crisis.
Quedará, si no en los anales de la Historia, sí en las páginas más groseras de El Jueves, las cuatro perlas con que nos obsequió el Gobierno: Cuando Z. dijo en el Senado que nadie pronosticó que la crisis fuese a ser tan severa (y desde la bancada popular se oía: ¡Pizarro!). Cuando Solbes dijo ante el Congreso que el gobierno nunca negó la crisis, lo que provocó la risa generalizada. Tercero, cuando Zapatero, en un discurso, esperaba (quizás de la Divina Providencia) que los analistas se equivocasen de nuevo respecto a la crisis, pero para bien, es decir, que se acabara antes de lo pronosticado. Y la que más recordaremos será esa de que "las previsiones de desempleo más pesimistas serán mejores que las más optimistas de Aznar".
No son las previsiones, son los hechos. Así, las previsiones del Gobierno siempre han sido corregidas por todos los demás, y los hechos han sido peores que las previsiones. Y si Solbes, con ese discurso tan parecido al zumbido de un frigorífico, dice que en 2009 vamos a tocar fondo, los hechos nos van a obligar a todos a escarbar con las uñas para llegar aún más abajo.