Gracias al blog de Natalia Pastor, me enteré de la noticia, ya conocida por todos, de la discusión que mantuvo S.A.R. el Prícipe Felipe con una joven a favor de la instauración de una república en nuestro país. Lo insólito del hecho no es que se haya producido esta discusión a favor o no de la monarquía y de los manidos debates del referéndum y todas estas cosas. Lo insólito es que este debate se haya producido entre una licenciada de Derecho (Laura Pérez) y un profesional de la monarquía, quien cae en las trampas dialécticas (simples) de aquella.
Hay varias cosas que quisiera puntualizar: En primer lugar, y creo que más importante, es que no somos súbditos de nadie en el momento en que somos soberanos. El Rey no es el soberano, la soberanía recae en el pueblo español. (Artículo 1 de la C.E. 1978). Por tanto, que entre dos licenciados en Derecho no sepan ese punto básico de nuestro ordenamiento jurídico es para sonrojarse.
Por otro lado, existe el mecanismo para convocar un referéndum para saber si queremos Monarquía o República. Pero es más, a lo que a mí respecta, considero que ese referéndum se da cada día que tenemos elecciones, pero especialmente las generales. Cada cuatro años, refrendamos nuestro sistema con nuestro voto.
La Constitución Española, y en especial en lo que respecta a la Monarquía, se puede modificar, siguiendo lo establecido en su Título X. Para que sea factible una modificación de la Constitución y que, por tanto, haya un referéndum sobre la Monarquía, es necesario un plebiscito anterior donde un partido diga en su programa que va a proponer la reforma constitucional, y que éste gane y saque adelante su proyecto (con lo cual, ya hay una primera votación en la que los ciudadanos, siéntanse súbditos o ciudadanos, ya opinan sobre el tema. Partidos como IU son claramente republicanos, y partidos republicanos hay muchos. También existe la posibilidad de votar al PSOE, partido acostumbrado a aprobar leyes que ni siquiera estaban en sus programas, como la Ley del Aborto, por lo que no sería extraño que nos saliese con alguna de éstas.
Así, cada cuatro años, yo voto a favor de la Monarquía. Porque voto a un partido (u otro) donde no tiene en su programa reformar la Constitución Española e instaurar la República. Pero que una licenciada en Derecho, que algo de Derecho Constitucional habrá estudiado en la carrera, incluso no sepa que esos mecanismos estrictos de reforma de los que hablaba S.A.R. el Príncipe Felipe se pueden saltar (y si no que le pregunten al bisabuelo del Príncipe, Alfonso XIII) es de juzgado de guardia.
¿Para cuándo se va a plantear un referéndum sobre la República? No es ni al Rey ni al Príncipe a quien hay que preguntárselo, pues ellos no tienen la capacidad legal de cuestionárselo, pues la respuesta es sencilla: Cuando decida el pueblo español. No les corresponde a ellos cuestionarse un sistema que los ciudadanos españoles nos hemos dado y nos seguimos dando con nuestro voto. La soberanía recae en el pueblo español, recordemos.
Pero yo le haría una pregunta a Laura Pérez: ¿Así, un referéndum tan simple? ¿Y por qué no un referéndum donde entren todas las formas de Estado? ¿Por qué no podemos decidir si deseamos una dictadura, una monarquía absolutista, una república islámica, una república bolivariana o una república bananera? ¿Por qué no podemos decidir si queremos una república estilo Estados Unidos o estilo México o estilo Rusia? Y también hay que contentar a Cayo Lara, líder de la tercera fuerza política de nuestro país, que estaría contento y a favor de que se incluyese la opción de una república popular de partido único al estilo cubano.
Por último, hay que aplaudir a Doña Letizia que, como buena profesional, prefirió meterse en el coche oficial antes que meterse en berenjenales. Estoy de acuerdo con Natalia Pastor: El Príncipe no tenía por qué meterse al barro. Al final, Laura Pérez ha conseguido su minuto de gloria. Don Felipe, me temo, se ha cubierto de ella.
miércoles, 8 de junio de 2011
viernes, 3 de junio de 2011
Esto no acabará hasta que entren en la cárcel
Después de casi un año sin escribir, habiendo pasado muchísimas cosas en la política española que bien debiera haber comentado en este blog y que, por circunstancias que no voy a precisar, no he expresado, vuelvo a retomar El Ala Derecha. Con tantas razones que ha habido tras otro año de régimen zapateril, no he sentido las ganas de escribir hasta ahora. A mis escasos seguidores, mis disculpas.
***
Todos los partidos políticos (todos los partidos políticos) han trabajado duramente para ganar las elecciones municipales y autonómicas. Especialmente, los gobernantes, han trabajado de manera especial para ocultar una realidad bastante cruda al ciudadano antes de que depositaran su voto en las urnas: no hay dinero, ni siquiera la calderilla. Las deudas que afrontan las administraciones autonómicas y locales son terribles, obligando a los gobernantes entrantes a imponer duros recortes y medidas que, a buen seguro, serán dolorosas.
Es lo que toca: Bajo un gobierno socialista que deja la economía hecha unos zorros, tiene que venir el Partido Popular y, obligatoriamente, imponer recetas impopulares (caldo de cultivo –por otro lado– de la demagogia de los sindicatos que criticarán sin piedad a pesar de que ellos son muy responsables de la situación actual). Aunque el Partido Popular tampoco, en la parcela que le corresponde, es ajeno a la culpa (para consuelo de la izquierda sopenista)
Se ha dejado constatado en esta crisis brutal que ésta no es sólo económica, sino también institucional. Institucional en el sentido que, mientras el Gobierno Central tiene serios problemas con Ángela Mérkel cada vez que tienen una charla sobre el déficit de España, las Comunidades Autonómicas parecen que van por libre, como si las cosas no fueran con ellos. Y los Ayuntamientos, más de lo mismo. Y, como se va a ver, las Comunidades Autonómicas y los Ayuntamientos son tanto o más responsables de la crisis como el Gobierno Central.
Mientras numerosas empresas a lo largo de toda la geografía nacional han quebrado o van a quebrar con las deudas de las administraciones públicas sin satisfacer, con la consecuente pérdida de puestos de trabajo, nos llegan cada día noticias de los derroches que se llevan los políticos de turno, independientemente del partido que sean.Enchufes, asesores, coches oficiales, viajes, comidas, gastos de protocolo, puestos de confianza, subvenciones a la chorrada más grande... conforman ese guiso de gasto superfluo que, con razón, enojan a los ciudadanos mientras se cierran empresas y con ellas, fuente de riqueza.
Y eso, sin contar con las administraciones como las diputaciones provinciales y otras que se inventan, (como las comarcas en Aragón), que no son más que otro pozo sin fondo para el gasto público, es decir, lo que religiosamente pagamos todos los ciudadanos. Y otro factor, no menos importante, es la corrupción política.
Ante los impagos, ya se empiezan a ver sentencias donde los alcaldes tienen que responder con su patrimonio las deudas de sus respectivos Ayuntamientos. Es un avance y, sin duda, un aviso de que las administraciones públicas no son cotos ni cortijos donde el dinero "no es de nadie" (Carmen Calvo dixit) y por tanto se puede derrochar, no sólo el dinero contante y sonante, sino también el futuro.
Ante la corrupción política, no podemos cerrar los ojos y evidenciar que es el cáncer de la democracia y un ataque a la libertad. Hay que quitar la idea de que a uno entra en política para enriquecerse o para conseguir una pensión vitalicia. Hay que recuperar la idea de política para servir al ciudadano, no de aprovecharse de él. El endurecimiento de las penas por corrupción, malversación y otros tantos delitos contra la Administración pública, donde el corrupto entre en la cárcel por una buena temporada, y la imprescriptibilidad de esos delitos (para que no se confunda como una absolución) son medidas necesarias para extirpar el tumor, para regenerar la democracia y recuperar, muy poquito a poco, la confianza en los políticos.
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Todos los partidos políticos (todos los partidos políticos) han trabajado duramente para ganar las elecciones municipales y autonómicas. Especialmente, los gobernantes, han trabajado de manera especial para ocultar una realidad bastante cruda al ciudadano antes de que depositaran su voto en las urnas: no hay dinero, ni siquiera la calderilla. Las deudas que afrontan las administraciones autonómicas y locales son terribles, obligando a los gobernantes entrantes a imponer duros recortes y medidas que, a buen seguro, serán dolorosas.
Es lo que toca: Bajo un gobierno socialista que deja la economía hecha unos zorros, tiene que venir el Partido Popular y, obligatoriamente, imponer recetas impopulares (caldo de cultivo –por otro lado– de la demagogia de los sindicatos que criticarán sin piedad a pesar de que ellos son muy responsables de la situación actual). Aunque el Partido Popular tampoco, en la parcela que le corresponde, es ajeno a la culpa (para consuelo de la izquierda sopenista)
Se ha dejado constatado en esta crisis brutal que ésta no es sólo económica, sino también institucional. Institucional en el sentido que, mientras el Gobierno Central tiene serios problemas con Ángela Mérkel cada vez que tienen una charla sobre el déficit de España, las Comunidades Autonómicas parecen que van por libre, como si las cosas no fueran con ellos. Y los Ayuntamientos, más de lo mismo. Y, como se va a ver, las Comunidades Autonómicas y los Ayuntamientos son tanto o más responsables de la crisis como el Gobierno Central.
Mientras numerosas empresas a lo largo de toda la geografía nacional han quebrado o van a quebrar con las deudas de las administraciones públicas sin satisfacer, con la consecuente pérdida de puestos de trabajo, nos llegan cada día noticias de los derroches que se llevan los políticos de turno, independientemente del partido que sean.
Y eso, sin contar con las administraciones como las diputaciones provinciales y otras que se inventan, (como las comarcas en Aragón), que no son más que otro pozo sin fondo para el gasto público, es decir, lo que religiosamente pagamos todos los ciudadanos. Y otro factor, no menos importante, es la corrupción política.
Ante los impagos, ya se empiezan a ver sentencias donde los alcaldes tienen que responder con su patrimonio las deudas de sus respectivos Ayuntamientos. Es un avance y, sin duda, un aviso de que las administraciones públicas no son cotos ni cortijos donde el dinero "no es de nadie" (Carmen Calvo dixit) y por tanto se puede derrochar, no sólo el dinero contante y sonante, sino también el futuro.
Ante la corrupción política, no podemos cerrar los ojos y evidenciar que es el cáncer de la democracia y un ataque a la libertad. Hay que quitar la idea de que a uno entra en política para enriquecerse o para conseguir una pensión vitalicia. Hay que recuperar la idea de política para servir al ciudadano, no de aprovecharse de él. El endurecimiento de las penas por corrupción, malversación y otros tantos delitos contra la Administración pública, donde el corrupto entre en la cárcel por una buena temporada, y la imprescriptibilidad de esos delitos (para que no se confunda como una absolución) son medidas necesarias para extirpar el tumor, para regenerar la democracia y recuperar, muy poquito a poco, la confianza en los políticos.
jueves, 7 de enero de 2010
Zapatero y su semestre europeo. Un apunte a Luis Solana.
Zapatero ha iniciado su presidencia (de turno) europea, llena de reuniones y reuniones, algunas no convocadas por él, sino por Herman Van Rompuy, un tipo muy feo pero que es presidente porque ha sido elegido entre gobernantes, y no por el "tiro porque me toca".
Aciertan diversos diarios, entre ellos el Financial Times, en que el presidente del paro y el descalabro económico, el de la improvisación, el del "como sea", va a intentar lavar su penosa imagen en Europa. Como el propio Z. aclara, más de tres mil reuniones, visibles en la página web http://www.mrbean.co.uk/uk/, www.eu2010.es.
Zapatero arrastra su peor crisis de popularidad, y ahora es el turno de las fotos. Un semestre lleno de fotos con líderes europeos, alguna con Obama. La propaganda socialista ya ha empezado: Z. dice que en su presidencia europea, compartida, va a poner su esfuerzo en la crisis económica, algo que no ha hecho aquí. Lo triste es que cuando la locomotora alemana empiece a tirar de los vagones europeos, algo que se notará en los pigs, incluido España, no hay duda de que las (y los) leirepajines de turno adjudicarán el mérito al semestre en que Z. fue un tercio de presidente europeo. Y algunos se lo creerán.
Así, mientras Ángela Merkel baja impuestos y es realista en su discurso económico, Z. pretenderá llevarse el mérito de la remolcada y escasa recuperación económica (si la hay) con su propagado y publicitado y demagógico (hueco) discurso. El engranaje socialista en marcha, y todo con el voto en contra del PP, que no se olvide.
Mientras el discurso se elabora, acá las cosas seguirán como siempre: más paro, más déficit, menos estimulación, más demagogia, y Rajoy esperando las elecciones, mientras Zapatero lava, o pretende lavar, su imagen como quien lava dinero negro.
Pero peor comienzo no ha podido tener: reúne en la misma sala a Felipe González, Solbes, Elena Salgado y el mismo Zapatero. Los presidentes y ministros del 24% de paro y la crisis económica.
**********************
Por otro lado, al leer un artículo de Luis Solana en "El Plural" titulado "El duelo ABC-La Razón", leo la siguiente frase: "Y que no piense La Razón que publicando semanalmente la prensa vaticana va a recuperar lectores, no: al lector de derechas lo que le gusta es Rouco Varela, no los sofisticados textos deL'Oservattore Romano."
Simple y simplista a más no poder. Y equivocado.
Zapatero arrastra su peor crisis de popularidad, y ahora es el turno de las fotos. Un semestre lleno de fotos con líderes europeos, alguna con Obama. La propaganda socialista ya ha empezado: Z. dice que en su presidencia europea, compartida, va a poner su esfuerzo en la crisis económica, algo que no ha hecho aquí. Lo triste es que cuando la locomotora alemana empiece a tirar de los vagones europeos, algo que se notará en los pigs, incluido España, no hay duda de que las (y los) leirepajines de turno adjudicarán el mérito al semestre en que Z. fue un tercio de presidente europeo. Y algunos se lo creerán.
Así, mientras Ángela Merkel baja impuestos y es realista en su discurso económico, Z. pretenderá llevarse el mérito de la remolcada y escasa recuperación económica (si la hay) con su propagado y publicitado y demagógico (hueco) discurso. El engranaje socialista en marcha, y todo con el voto en contra del PP, que no se olvide.
Mientras el discurso se elabora, acá las cosas seguirán como siempre: más paro, más déficit, menos estimulación, más demagogia, y Rajoy esperando las elecciones, mientras Zapatero lava, o pretende lavar, su imagen como quien lava dinero negro.
Pero peor comienzo no ha podido tener: reúne en la misma sala a Felipe González, Solbes, Elena Salgado y el mismo Zapatero. Los presidentes y ministros del 24% de paro y la crisis económica.
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Por otro lado, al leer un artículo de Luis Solana en "El Plural" titulado "El duelo ABC-La Razón", leo la siguiente frase: "Y que no piense La Razón que publicando semanalmente la prensa vaticana va a recuperar lectores, no: al lector de derechas lo que le gusta es Rouco Varela, no los sofisticados textos deL'Oservattore Romano."
Simple y simplista a más no poder. Y equivocado.
martes, 5 de enero de 2010
¿De qué va este tipo?
El panfleto digital de Enric Sopena, cuyo único mérito es ser el tertuliano mejor valorado del programa de Telecinco "La Noria", tiene entre sus colaboradores a un dibujante que se cree gracioso. Nunca me ha hecho gracia ninguna de sus tiras, pretendidamente ácidas. Atacar ese imaginario mundo neocon o neoliberal, propio de la izquierda más radical y anclada en los discursos de principios del siglo XX, es uno de sus objetivos, al igual que Aznar y Esperanza Aguirre.
Pero hoy Pat, que así se hace llamar este supuesto humorista, ha traspasado la línea que hay entre la ignorancia de la ultraizquierda y lo realmente vomitivo. En su viñeta "Ya puestos, ¿reivindicación de los neocons en la Cabalgata de Reyes?", se puede observar a Melchor y Gaspar caminando, mientras Baltasar (el rey negro) soporta el peso de su saco de juguetes y el de los otros dos. Un chiste malo y repulsivo a la par que ignorante y malicioso.
"El Plural", que identifica neocon con neoliberal con derecha con Iglesia Católica, mezclándolo todo desde la ignorancia y gritándolo con la fuerza que da la demagogia ultraizquierdista, ha hecho cumbre en esa montaña de mierda que es el discurso panfletario, al identificar ese imaginario neocon que sólo existe en la perturbada mente de los adoctrinados con racismo y esclavismo.
Pero ¿de qué va este tipo? ¿Y qué hace Sopena admitiendo esta salvajada?
jueves, 31 de diciembre de 2009
Ser humano, ser madre
Beatriz Gimeno, colaboradora del diario digital "El Plural", mujer con la cual, en no pocas ocasiones, estoy en total desacuerdo, ha escrito una opinión con la que mi opinión coincide en varios aspectos.
Escribe en "Feo cuento de Navidad", el hecho de que un joven halló un bebé en un portal y que, por considerarse un héroe (yo diría un ciudadano que cumple su deber), manifestó "Ojalá encuentren a la madre y vaya a la cárcel, hay que ser muy mala persona para hacer eso".
Entonces dice, creo que acertadamente, lo siguiente: "Pues yo pienso que hay que ser muy mala persona para pensar eso. Hay que ser muy mala persona para querer meter en la cárcel a una mujer que ha pasado por un embarazo que no ha sabido o no ha podido evitar y que, seguramente, ha ocultado a todos, aunque ella lo ha sentido mes a mes; que después ha dado a luz sola, sin ninguna ayuda médica, sola con su miedo y con su desesperación; y que finalmente se ha sentido tan sola y tan desvalida, tan inerme ante las circunstancias, con tan poco control sobre su vida que ha tenido que abandonar a su hijo en un portal. Hay que ser muy mala persona para no ver que en esta historia hay dos víctimas y no sólo una, y que de las dos, la mujer tiene, seguramente, peor futuro que el niño que será adoptado por una familia que le querrá. Hay que ser mala persona para querer que esa mujer acabe en la cárcel y para no sentir absolutamente ninguna empatía por su realidad."
Sin embargo, opina lo siguiente (y en eso sí que estoy en desacuerdo): "Así las mujeres, de nuevo, al quedar embarazadas dejamos de ser seres humanos para ser solamente madres, sometidas al dictado de nuestros úteros y de la ideología que sobre la reproducción están imponiendo algunos sectores sociales."
No creo que una mujer, por el hecho de estar embarazada, dejen de ser seres humanos para ser solamente madres. Al contrario: Las mujeres, por el hecho de quedarse embarazadas, no quedan reducidas a madres, como si ser madres fuera un estigma o un síntoma de lepra. Al contrario, son receptoras de un don que sólo las mujeres tienen y que los hombres (de buena fe) vemos con sana envidia: el de concebir una vida humana en su interior. Quizás por ello, Sra. Gimeno, el hecho de que sea, precisamente, una madre, una mujer, considerada nada menos que la Madre de Dios en esa religión a la que tanto gusta de poner en la diana de sus opiniones.
Por otro lado, creo que la Sra. Gimeno coincidirá, a la vista de su opinión aquí expuesta, el error de que Laura Seara haya sido nombrada como directora general del Instituto de la Mujer, una mujer que está en contra de que las mujeres embarazadas sin recursos reciban ayudas para no tener que abandonar a su bebé en un portal o tener que abortar cuando la mujer, embarazada, quiere tener a su bebé en brazos (porque como mujer también tendrá derecho a dar a luz si es su deseo ¿verdad?). Laura Seara que, desde luego, no ha sentido empatía ninguna por esas mujeres que sí quieren ser madres y que no tienen recursos, viéndose obligadas a abortar en su contra o dar a luz solas con sus miedos y desesperaciones, sin ayuda médica, abandonar a sus bebés, generando más "feos cuentos de Navidad".
Feliz Año 2010 a todos.
viernes, 11 de diciembre de 2009
Caso Haidar, lo que hay que ver
Entendamos que fue mayúsculo el error dejar entrar a una persona sin pasaporte en España, y no una persona cualquiera, sino una activista saharaui nacionalista. Y todos sabemos cómo se las gasta Marruecos con los activistas y, especialmente, en los apuros diplomáticos en que mete a España. (Definitivamente, Moratinos es un cándido que aún no ha aprendido cómo es la sutil diplomacia marroquí).
Ahora bien, Haidar presiona de manera vergonzosa a nuestro gobierno cuando dice que "no hace lo suficiente". ¿Qué más ha de hacer? ¿Declararle la guerra a Marruecos? Ahora es la izquierda la que pide firmeza con Marruecos y que, sin embargo... ¿alguien recuerda lo del islote de Perejil (sí, sólo un islote, pero todo un desafío a España).
Pero hay dos cosas que me producen asombro. La primera es Cayo Lara, quien se empeña en demostrar que es una persona que no tiene la aptitud para ser un político. Es decir, responsable con el cargo que ocupa. Debería haber mantenido la discreción necesaria en cuanto sus conversaciones con la Casa Real, antes y ahora, aunque lo que pueda recibir de la Casa Real sea perjudicial para el Gobierno (y beneficioso para IU (?)) Y la Casa Real, sabiendo lo bocazas que es Cayo Lara, ya podría saber a quién le manda según qué comunicados.
Lo segundo es la actitud de los artistas cejateros, ignorantes de la Constitución, que piden la intermediación "explícita" del Rey, y procuran que Zapatero, que preside la institución encargada de las relaciones internacionales y la diplomacia (el Gobierno), no aparezca ni sea salpicado. Y, como si de rizar el rizo se tratara, quien lo pide es el que acusó al PP de casi provocar un golpe de Estado. Es decir, quien tiene una idea tan concisa como ignorante (y repugnante) de cómo funcionan las instituciones y la política dentro de la Constitución.
Si lo que se trata es de manchar y salpicar a nuestro Rey, hacer ver que el Rey es autónomo, que ninguno de sus actos están refrendados por el Gobierno, en resumen, que el Rey vive al margen de la Constitución y del Ordenamiento Jurídico como su antecesor Luis XIV (L'Etat c'est moi), aparte de demostrar su total (repulsivo) desconocimiento de los engranajes constitucionales, demuestran su total falta de escrúpulos al querer que nuestro Rey juegue un papel "explícito" en el caso Haidar y, de paso, responsabilizarle (cuando la única responsabilidad es la del Gobierno) de lo que aquí acontece.
(El Rey no hace lo suficiente. Si Haidar muere el asesino será el Rey..., son sólo unos ejemplos de lo que podríamos oír en caso de que el Rey juegue un papel "explícito".)
martes, 8 de diciembre de 2009
Hermann Tertsch, libertad hospitalizada
Hace muchísimo tiempo que no actualizaba este blog por motivos personales, pero uno siempre encuentra una noticia que empuja a sacar tiempo de un exprimidor y escribir aunque sean unas líneas. Y no, no ha sido la crisis del 'Alakrana' (Roma no paga traidores, Francia no negocia con terroristas, nuestra política internacional se doblega), la inquietante (e imparable) putrefacción del Partido Popular, y todas las torpezas políticas y económicas que nos llevan al desastre: creo que el ejercicio de un blog político no ha de circunscribirse a copiar+pegar entradas anteriores en las que ya se enumeraban las acciones y omisiones de nuestros mal llamados dirigentes que nos llevan a la ruina.
Las alarmas han saltado y todos nos hemos de preocupar: Hermann Tertsch, periodista de Telemadrid, ha sido agredido por un ultraizquierdista o un imbécil, que viene a ser lo mismo. Además con cobardía, por la espalda. Hermann Tertsch tiene varias costillas rotas y un pulmón encharcado, y está hospitalizado.
El ejercicio de expresarse libremente aún no está bien visto, a pesar que desde la muerte de Franco ha pasado largo trecho, si bien no ha debido pasar el tiempo suficiente, para estos fascistas que se hacen llamar antifascistas, desde el derribo, piedra a piedra, del muro de Berlín. Solucionar las discrepancias a patadas (o torturando al modo chekista), es algo propio de las personas cortas de mente que no creen en la libertad y sí en el totalitarismo.
Coincide todo esto con una polémica desatada entre Tertsch y Wyoming, donde el último contestó unas palabras del primero acerca de los terroristas que mataría por salvar a unos españoles, con un montaje carente de gracia (quizás sólo el agresor, y el propio Wyoming, debieron de reirse con ello) que se ganó una denuncia por parte de Tertsch. Sería de esperar que esa persona que se hace llamar gran Wyoming saliese en su programa avalando la libertad de expresión (la de todos, incluso la del propio Hermann Tertsch) y condenando la agresión que le ha roto las costillas al periodista.
Y por una razón muy sencilla. Porque Hermann Tertsch iba a solucionar las discrepancias con Wyoming de la manera que lo hacen los seres civilizados: recurriendo a la Justicia. Defender a Hermann Tertsch en estos momentos es defender la democracia y la libertad de expresión, y Wyoming debería hacer distinguir a sus fans dónde están los límites.
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