domingo, 18 de enero de 2009

¡Viva Madoff!

En un rinconcito de la edición digital de El Mundo, leo un artículo que anuncia la creación de una web donde se compara al estafador madoff con el Ché Guevara, nada menos. La web en cuestión es http://www.vivamadoff.com/ y en su introducción dice: " Desde aquí pedimos la absolución de este luchador por la libertad de los oprimidos. ¡Su subida a los altares de la lucha pacífica contra el capitalismo salvaje! "



Como se puede observar, se compara a Madoff, no sólo con el Ché, sino también con Robin Hood y con Pancho Villa. Venden chapas, tazas, camisetas, ladrillos, gorras... y prometen que todos los beneficios irán destinados a las ONG que deseemos.

Sabemos que Madoff no es ningún Robin Hood, ni Pancho Villa ni el Ché Guevara, por el simple hecho de que Madoff es un estafador que, a pesar de lo que ahora algunos parecen hacernos creer, estafaba a los ricos para hacerse más rico aún (adios al mito del héroe de Sherwood) y no para cargarse el capitalismo; ni tampoco utilizó una estrategia "digna de un avezado activista antiglobal", sino que estaba guiado por la más cruda codicia.

La gente que utilice la imagen (distorsionada) de Madoff para sacar beneficios, aunque éstos vayan destinados a las ONG, deberían saber que el estafador también se cargó una de las bases del capitalismo y con la cual se hacen los negocios (incluidos los de la venta de tazas): la confianza.

viernes, 16 de enero de 2009

De parte de quién está usted

Me prometí después de mi último post que no iba a hablar más sobre Israel y Gaza, pues ya hay muchos blogs y muchas columnas de opinión en los diarios digitales que tratan el tema más acertadamente que yo. Pero el aprendiz de María Antonia Iglesias, Enric Sopena, ha escrito un tendencioso análisis en su diario ultraizquierdista "El Plural" titulado "Equidistante Sáenz de Santamaría: ¿Vd. está de parte de los soldados que matan o de los niños que mueren? " y, la verdad, amanecer con semejantes palabras requiere, al menos, una pequeña reseña.
Dice textualmente: "Supongamos que Hamás utiliza niños para que hagan de escudos humanos. Pues bien, si así fuera, el Ejército debería abstenerse de disparar o de bombardear en tales condiciones –sobre todo, tratándose de una ofensiva perfectamente planificada con antelación- y tendría que buscar otras fórmulas para salvaguardar la vida de inocentes. " Primero habría que saber si el ejército israelí sabe que desde donde se tiran cohetes hay escudos humanos, que no son utilizados como tales, sino que son expuestos para que, una vez muertos, ser utilizados como mera propaganda para su causa. Recordemos que a estos terroristas les importa un bledo la vida de los niños, cuando los utiliza como niños-bomba. Segundo, lo que hace el ejército israelí es salvaguardar, precisamente, la vida de inocentes, la de las víctimas de los terroristas de Hamás.
Pero vayamos ya (prefiero obviar el resto del artículo, lleno de odio y sectarismo donde pone en duda la democracia de Israel, sin poner en duda la democracia de Hamás) al título tendencioso que encabeza el análisis. Dice Soraya Sáenz de Santamaría que no hay colocarse “excesivamente de parte de uno o de otro” porque quien lo hace “pierde mucha credibilidad”. Y concluye Sopena: "Sólo me gustaría hacerle una pregunta, señora Sáenz de Santamaría, la equidistante. ¿De parte de quién está usted? ¿De los soldados que matan o de los niños que mueren?".
Ya que Enric Sopena califica él mismo la opinión de Soraya Sáenz de Santamaría como exquisita y políticamente correcta y lo aprovecha para abandonar, por tanto, esa exquisitez y esa corrección, me gustaría preguntarle, para que intentase reflexionar sobre sus propias opiniones y sobre lo que sucede en Gaza, lo siguiente: Señor Sopena: ¿De parte de quién está usted? ¿De los terroristas o de los israelíes que mueren por sus cohetes?".

jueves, 15 de enero de 2009

Un artículo infecto de odio

He tardado varios días en escribir sobre un artículo de Javier Valenzuela en el diario digital ultraizquierdista "El Plural", porque si lo hubiese escrito en el día en que se colgó en la web (10 de enero), quizás me hubiese ganado una querella. De todos los adjetivos con se puede calificar la columna de opinión de quien dice ser periodista y escritor el más leve que he encontrado en el diccionario es el de infecto. El artículo se titula "Israel, dime quién te defiende y te diré quien eres", en el cual equipara a los que entienden la actuación israelí frente a los ataques terroristas de Hamás con los franquistas de ultraderecha que tienen la visión nacionalcatólica de los Reyes Católicos que expulsaron a los sefarditas.
Lo más vomitivo de este artículo son las siguientes palabras: "Que no se autoengañen los diplomáticos y agentes de Israel en España: si esa gente está con Israel es porque Israel mata árabes y musulmanes. Cuantos más, mejor".
Podría comentar más cosas de este artículo, pero en estos momentos siento náuseas al releerlo y pena por su autor quien, a pesar de escribir en una sección titulada "El Análisis", ha demostrado tener poca capacidad de ídem y mucho odio hacia quienes no opinamos como él.

miércoles, 14 de enero de 2009

¿Alguien esperaba otra cosa?

Standard & Poor's ha bajado la calificación de España a "AA", quitándole una A, que, para el que no está habituado al lenguaje económico, como me pasa a mí, significa que ha bajado la confianza que se puede tener en este país. Ahora se exigirá un requisito mayor para que alguien de fuera confíe en nosotros y, por ejemplo, adquiera deuda, que es con lo que se financia, por ejemplo, la locura de la financiación autonómica. Y la confianza, como ha quedado demostrado, es la base de la economía.
Realmente, no es entendible como Standard & Poor's ha tardado tanto en quitarle ese plus de confianza que ofrece la triple A a España, cuando el Gobierno con su presidente a la cabeza ha estado dando palos de ciego desde el principio, cuando a la crisis la ha llamado turbulencias, pequeña desaceleración, antipatriotas a quienes pensábamos lo que se nos venía encima y con descalificaciones de todos los tipos a las instituciones tanto públicas como privadas que rebajaban las optimistas e irreales previsiones del Gobierno Z. Con el Capitán Z. gobernando el barco, que es incapaz de ver un tsunami y cuando lo ve prefiere que todos soplemos para ver si lo hacemos más gigantesco, no es de extrañar que la crisis nos ataque con más dureza, que las estimaciones sean peores de lo que él nos quiere hacer creer y que nos quiten la confianza que antes nos otorgaron.
Y viniendo de Z. es hasta previsible que ataque a Standard & Poor's, le quite credibilidad a sus calificaciones y todas esas cosas que, precisamente, han llevado a que no tengamos la máxima calificación de esta agencia. Se permite el lujo de advertirle, además, de advertir que "El papel de las agencias de calificación está siendo sometido a debate todo lo que es la política de reforma del sistema financiero". Pero no dice que el origen de ese debate es que esas agencias valoraron alegremente al alza sus calificaciones.
La pregunta es: con este presidente de gobierno que tenemos, ¿alguien esperaba otra cosa?

domingo, 11 de enero de 2009

Qué bonito queda ir contra Israel

La causa de Hamás, es decir, la que se obstina en la destrucción de Israel mientras hunde en la miseria a los ciudadanos que gobierna (y que no en pocas ocasiones usan como escudos humanos), queda como una causa romántica tras el maquillaje de los actores subvencionados y demás demagogia izquierdista.
Me hubiera gustado que los mismos actores (y los mismos periodistas que osan titular la crónica de la manifestación con "Un Borbón por Palestina") hubieran incluido en su manifiesto algo parecido a esto: "Exigimos a Hamás que desistan de la destrucción de Israel en su ideario, que propicien el diálogo con el Estado de Israel, que eliminen todo su arsenal misiles, cohetes y todo su armamento y dediquen el dinero para el beneficio de los ciudadanos de la franja de Gaza. Y también exigimos que dejen de usar a los inocentes palestinos, hombres, mujeres y niños como escudos humanos para después usarlos como meros objetos de propaganda propalestina".
Es fácil ir contra Israel y manifestarse por la causa palestina, llamar a los israelitas genocidas y comparar la estrella judía con la simbología hitleriana. Resulta más difícil mantener la equidistancia y realizar un análisis más crítico de lo que sucede allí, aparte que eso no entra dentro de la propaganda barata y queda mal ante un electorado que ven un cartel que pone "Por el pleno empleo", y se lo creen, a pesar de estar en el paro.
Queda muy bonito ir contra Israel (sobretodo si te subvencionan) y olvidarse del sufrimiento que el propio Hamás inflige a los ciudadanos que gobiernan; como bonito queda tener una foto del Ché Guevara y olvidarse de las calamidades que sufren los cubanos tras 50 años de dictadura.

sábado, 10 de enero de 2009

La torpeza popular y Víctor Gago

Víctor Gago ha pedido disculpas por las declaraciones en una tertulia radiofónica en la que decía que la jefa de prensa del Partido Popular era la culpable de las filtraciones que acusaban a Aznar de viajar en avión privado y de ser el padre del bebé de una ministra francesa, declaraciones por las cuales la mencionada jefa de prensa, Carmen Martínez Castro, ha interpuesto una demanda judicial al tertuliano de Intereconomía.

Mi pregunta es cómo Mariano Rajoy, el jefe de la jefa de prensa, al que se le supone un mínimo de inteligencia política, no ha impedido esta demanda judicial, la cual ha permitido que la mayor parte de los medios, incluida la blogosfera, se echen las manos a la cabeza ante tamaño ataque a la libertad de expresión.

Ignoro si Carmen Martínez Castro tiene la razón en este asunto y si Víctor Gago ha sobrepasado los límites de la libertad de expresión, eso tendrá que determinarlo el juez, a menos que la demandante aceptara las públicas disculpas del periodista y retirara la demanda judicial. Pero no me cabe en la cabeza que Rajoy no haya previsto la reacción que iba a provocar esta demanda. Creo que ha demostrado, en cierto grado, una torpeza política casi intolerable en un líder de un gran partido que, además, está en horas bajas.

Hay una frase que bien podría ser una norma en política que todos deberían tener muy presente: "No empieces aquello que no sepas cómo va a acabar". Zapatero lo sabe muy bien cuando dijo en un mitin aquello de aceptaré el estatuto que salga de Cataluña (...) y ahora lo debería saber Mariano Rajoy con la demanda judicial a Víctor Gago, que se suma a la demanda gallardoniana contra Federico Jiménez Losantos para que, por la torpeza política de quienes se lo guisan en Génova 13, desde la propia derecha, la de la calle que vota, se le diga al PP que lleva a juicio a la Libertad.

A Mariano Rajoy esto le supone la rebelión de los que faltaban por rebelarse, que es lo que le faltaba.

viernes, 9 de enero de 2009

Mi regreso de vacaciones

He estado desconectado, más o menos, de los informativos, sin periódicos, y donde el único contacto con la política ha sido alguna discusión con Javier y su cuñado, en definitiva, recordando lo felices que éramos cuando no existía internet ni la televisión.
De regreso del paraíso, me he dado de bruces con la realidad: Guerra en Israel, cifra espectacular de parados, el Partido Rajoyista que no despega en las encuestas, y Zapatero que sigue sonriendo dando cifras futuras e ilusorias, entre otras cosas. Muchas cosas que comentar y ninguna buena noticia, aparte de la visita de los Reyes Magos.
Hoy sólo me da tiempo para comentar el modelo de Carmen Chacón en la Pascua Militar, pero (y que no sirva de precedente) no me apetece.
Hay quienes dicen que el síndrome postvacacional es una invención, como es invención eso de los Països Catalans. Pues bien, tienen razón en un cincuenta por ciento.